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Archive for 30 abril 2008

El Ministerio de Educación deixa als policies locals sense l’equivalència a la FP dels mossos

Al BOE núm. 85, de data 8 d’abril de 2008 es va publicar l’ Ordre ECI/945/2008, de 2 d’abril, per la qual s’establix l’equivalència de la categoria de Mosso i de Mossa de l’Escala Bàsica del Cos de Mossos d’Esquadra de la Generalitat de Catalunya al títol de Tècnic corresponent a la formació professional del sistema educatiu. L’ordre vigent és excloent per a les policies locals.

Orden ECI/945/2008, de 2 de abril, equivalencia mosso a Técnico FP
Aquesta Ordre estableix:

“L’obtenció de la categoria de Mosso i de Mossa, de l’Escala Bàsica del Cos de Mossos d’Esquadra de la Generalitat per part dels alumnes seleccionats per haver superat el procés de selecció convocat a tal efecte pel departament corresponent de la Generalitat de Catalunya, sempre que aquests es trobin en possessió del títol de Graduat en Educació Secundària Obligatòria o equivalent, tindrà l’equivalència genèrica de nivell acadèmic amb el títol de Tècnic corresponent a la formació professional del sistema educatiu general, a l’efecte d’accés a ocupacions públiques i privats i aquells altres que poguessin correspondre d’acord amb la legislació vigent.”

Tal i com preveu la Ordre ECI/945/2008, l’equivalència s’estableix entre el mosso o la mossa d’esquadra que ha accedit al Cos de Mossos d’Esquadra després d’haver superat el procés de selecció convocat per la Generalitat de Catalunya; procés que consta de tres fases:

  • Oposició.
  • Curs de formació bàsica.
  • Fase de pràctiques.

Des de diferents col·lectius de la policia local ha sorgit la qüestió sobre si aquesta ordre és també equiparable per als agents de policia local que han superat un procés de selecció així com la formació bàsica realitzada en l’Institut de Seguretat Pública de Catalunya. Atès que aquesta situació pot crear un greuge comparatiu entre la policia de la Generalitat i les diferents policias locals de Catalunya.

Aquesta redacció s’ha posat en contacte amb l’Institut de Seguretat Publica de Catalunya per tal de donar resposta a aquesta qüestió, el qual ens ha informat que el Ministerio de Educación no va voler incloure a la Policia Local en aquesta equivalència, no obstant, l’Institut de Seguretat Pública ha fet la proposta al Departament d’Educació de la Generalitat per que faci aquest reconeixement per a la categoria d’agent dels cossos de les policies locals de Catalunya, agent que hagi superat el procediment de selecció convocat per qualsevol ajuntament de Catalunya, i que hagi superat la formació bàsica impartida pe l’Institut de Seguretat Pública de Catalunya.

Aquesta proposta d’Ordre properament serà publicada al DOGC, un cop hagi estat informada pels diferents òrgans consultius del Departament d’Interior com per exemple Comissió de la Policia i del Departament d’Educació com per exemple el Consell Escolar de Catalunya.

Falta de imprudencia por uso de armas

 

Recurren en casación la acusacion particular y el Abogado del Estado, adhiriéndose a éste el procesado -Guardia civil-, frente a sentencia que le condenó como autor de una falta de imprudencia simple, absolviéndole de un delito de imprudencia temeraria.
El Tribunal confirma la resolución impugnada señalando, respecto del recurso del Abogado del Estado, que no puede considerarse riesgo permitido el disparar a las ruedas de un coche desde un vehículo en marcha, máxime cuando no existía ningún supuesto habilitante para su uso, ya que no había riesgo ni para su vida ni para la de terceros.
Asimismo se rechaza que deba condenarse al acusado por un delito de imprudencia, ya que el comportamiento de la víctima, huyendo a gran velocidad, incidió en la gravedad de la culpa al entender el procesado que su eventual detención generaría peligros para sus propios bienes jurídicos personales.

 


 

FUNDAMENTOS DE DERECHO


A.- Recurso del Abogado del Estado y de Pedro Antonio.

PRIMERO.- Sostienen en primer lugar ambos recurrentes que la sentencia recurrida ha infringido el art. 586 bis en relación al art. 8,11, 1973 o el art. 621,3 en relación al 20,7 del Código vigente, para el caso de que se lo considere aplicable. Entienden los recurrentes que “no hay atisbo alguno que permita deducir que el condenado se haya apartado lo más mínimo de lo que impone el estricto cumplimiento del deber, sin que sea razonable hablar de imprudencia por su parte”. El Mº Fiscal apoyó el motivo, afirmando que “la tipicidad del ilícito culposo de comisión requiere básicamente dos elementos: la infracción del deber de cuidado y la imputación objetiva del resultado a la acción”. Por un lado estima el Fiscal que el acusado no infringió ningún deber de cuidado, dado que éste disparó a una distancia de 5 ó 6 metros cuando los vehículos entraron en una vía regular y que “tenía y estaba autorizado a tener confianza en sí mismo en cuanto a lo certero de su puntería”. Asimismo el Fiscal sostiene que “en la doctrina se ha establecido a este respecto que ha de excluirse la imputación del resultado cuando éste es consecuencia de la conducta o de la situación creada por la víctima”. A ello agrega el Fiscal en su cuidadoso estudio de las cuestiones planteadas que “la acción de creación del riesgo -intentar la detención del vehículo disparando a sus neumáticos- no solamente se mantiene dentro del riesgo permitido, sino que es una forma de realización -parece que la única- de un mandato normativo”.

El motivo debe ser desestimado.

1. Básicamente sostiene el Fiscal en primer término que el disparar a las ruedas de un coche que circulaba con matrícula española de Barcelona por la jurisdicción de Albacete, que no se ha detenido ante las indicaciones de un servicio de vigilancia de la Guardia Civil constituye un riesgo permitido.

No ofrece dudas que quien desde un coche en movimiento dispara sobre otro que también se mueve genera un riesgo específico no obstante su calidad y entrenamiento como tirador. No es lo mismo disparar a pie firme sobre un objeto quieto que hacerlo desde un punto de apoyo en movimiento sobre un objeto móvil. En tales condiciones se aumenta considerablemente el riesgo de desvíos de los disparos y el peligro de las personas que se encuentran en el coche que es objeto de los mismos.

Se debe preguntar, por lo tanto, si en la situación concreta en la que el acusado efectuó los disparos, la creación de este peligro para las personas estaba permitido o, incluso, impuesto por el orden jurídico. A este respecto es preciso tener presente lo dispuesto en la LO 2/1986 de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad sobre la actuación de los miembros de los mismos, dado que el legislador ha tenido en cuenta que tales actuaciones de agentes armados pueden generar peligros para los bienes jurídicos de los ciudadanos y ha querido limitar y definir los mismos de una manera razonable. En tal sentido el art. 5,2 c) y d) de dicha ley establece respectivamente que los agentes de tales fuerzas se regirán, entre otros, por el “principio de proporcionalidad” y que “solamente deberán utilizar armas en las situaciones en que exista un riesgo racionalmente grave para su vida, su integridad física o las de terceras personas, o en aquellas circunstancias que puedan suponer un grave riesgo para la seguridad ciudadana y de conformidad con los principios a que se refiere el apartado anterior”.

2. En el presente caso es evidente que no se da ninguna de las condiciones que permiten la creación de un riesgo proveniente del uso de armas en público. En efecto, no existía ningún riesgo racionalmente grave para la vida o la integridad física del acusado ni de terceras personas derivado de los hechos en los que el acusado actuó. Téngase presente que el objeto del servicio de vigilancia “era controlar los vehículos que por allí circulaban e identificar a sus ocupantes debido a que, al parecer, en fechas próximas anteriores se habían cometido varios robos y atracos en la citada localidad y alrededores”. Por lo tanto, no cabía esperar de las personas buscadas agresiones a las personas, dado que supuestamente se buscaban delincuentes contra la propiedad. Si bien es cierto que el comportamiento observado por los ocupantes del coche B-…-GH pudo afectar al menos la integridad corporal de los agentes (al respecto se abrió otra causa), no lo es menos que cuando comenzaron los disparos no existía ningún peligro para la vida de aquéllos.

En consecuencia, era suficiente con comunicarse con otros servicios motorizados de la Guardia Civil -como efectivamente se hizo- para instar la detención del coche, sobre el que no pesaba ninguna sospecha específica, fuera del hecho -por otra parte nada anormal- de que la matrícula pertenecía a un municipio distinto del de Albacete. En consecuencia, la acción del acusado no puede ser considerada un riesgo permitido.

3. Tampoco es posible sostener que el riesgo no se concretó en el resultado por causa de la autopuesta en peligro de la víctima. En este sentido se debe señalar que no es la víctima la que se introduce voluntariamente, asumiendo el riesgo existente, en el peligro ya creado por el autor previamente y no dirigido a la víctima, sino todo lo contrario. Es el propio acusado el que ha reaccionado creando un peligro sobre la víctima hasta ese momento inexistente. Por otra parte la conducta de la víctima -como vimos supra 2- no tenía porqué generar el uso de armas dado que no reunía las condiciones para ello.

SEGUNDO.- El segundo motivo del Abogado del Estado se funda en la inaplicabilidad al caso del art. 121 CP, que, de acuerdo con lo previsto en la disp. trans. 9ª b), no correspondía aplicar. El art. 121 CP, argumenta el Abogado del Estado “señala que el Estado responde subsidiariamente de los daños causados (…), siempre que la lesión sea consecuencia directa del funcionamiento de los servicios públicos que les estuvieren confiados” (a los funcionarios, agentes, etc.). En el presente caso, afirma el recurrente, el lesionado “estaba jurídicamente obligado a soportar el daño”, al parecer porque el acusado sólo ha sido condenado por una falta.

El motivo debe ser desestimado.

El hecho que motivó la presente causa tuvo lugar en 1992. La aplicación del art. 121 CP, por lo tanto, no es posible, dado que la retroactividad más favorable prevista en el art. 2,2 CP sólo rige para “las leyes penales que favorezcan al reo”. Es claro que el art. 121 CP no es una ley penal, sino civil, y además que no favorece (ni perjudica) al acusado. Consecuentemente respecto del art. 121 CP es de aplicación el art. 3 CC, que determina que “las leyes no tendrán efecto retroactivo si no dispusieran lo contrario”.

B.- Recurso de Constantino.

TERCERO.- El primero de los motivos del recurso del acusador particular se basa en el art. 849,1 LECr. y se fundamenta en la infracción del art. 565 CP en relación a los arts. 420 y 421,1 CP. Sostiene este recurrente, en suma, que “el disparo a las ruedas de un vehículo, en un terreno irregular y según parece a gran velocidad, hace previsible que, de acertar el vehículo, por efecto del reventado de la rueda, sufra un accidente de consecuencias graves y no una simple detención de su movimiento” y que la circunstancias de que el acusado sea un tirador de 1ª categoría, “lejos de disminuir su grado de imprudencia, lo acentúa”.

El motivo debe ser desestimado.

La gravedad de la culpa o imprudencia depende, en principio, de la jerarquía del bien jurídico afectado por el comportamiento descuidado y facilidad con la que el agente pudo llegar a conocer el peligro que su acción generaba. Estos elementos permitirían afirmar la gravedad de la culpa del acusado en el presente caso, dado que la acción generaba peligro para bienes jurídicos importantes y ello era fácilmente perceptible por el acusado en las circunstancias en las que obró. Sin embargo, en el juicio sobre la gravedad de la imprudencia se deben considerar también todas las circunstancias que aparezcan como relevantes en el caso concreto. En un supuesto como el que aquí se considera es claro que el comportamiento previo de la víctima -aunque como se vio no elimine la imputación objetiva del resultado al autor de los disparos- incide en la gravedad de la culpa, dado que el autor tuvo que obrar pudiendo suponer, a partir de la conducta anterior de la víctima, que su eventual detención generaría a su vez peligros para sus propios bienes jurídicos personales.

CUARTO.- El segundo motivo del recurso se fundamenta en la vulneración de los arts. 19, 101, 103 y 104 CP de 1973, que sería consecuencia de haber tomado en consideración la Audiencia “la pretendida (…) imprudencia” del recurrente para la determinación de la responsabilidad civil.

El motivo debe ser desestimado.

Las mismas razones que hemos expuesto en relación al significado de la conducta del recurrente en el fundamento jurídico anterior son de aplicación a la vertiente de la responsabilidad civil. Consecuentemente aquí no cabe sino una remisión a lo ya dicho en el f. j. 3º.

QUINTO.- En el tercero de los motivos del recurso de la acusación particular se denuncia la infracción de los arts. 24,2 y 9,3 CE, “por cuanto la sentencia recurrida, al no apreciar la existencia de las secuelas psíquicas del lesionado, a pesar de la prueba pericial psiquiátrica practicada y ratificada en el acto del juicio oral (…) se apartó infundadamente de los conocimientos científicos, ponderando dicha prueba con razonamientos que chocan con la experiencia y vulneran las reglas de la sana crítica”.

El motivo debe ser desestimado.

La Audiencia razonó en el f. j. 6º de la sentencia recurrida que la opinión del perito postulante de las secuelas psicológicas no le merecía crédito por el método utilizado. A ello se refiere cuando explica que este perito se basó para sus conclusiones en manifestaciones de los afectados y no en una observación directa de las mismas apoyada en técnicas adecuadas de diagnóstico. Tales razonamientos científicos, son un fundamento adecuado de la decisión y, por tal motivo, no cabe considerar que la Audiencia debió dar crédito a una peritación médica que sólo se basaba en las manifestaciones de los posibles pacientes.

FALLO


Que debemos declarar y declaramos no haber lugar al recurso de casación por infracción de ley interpuesto por el Abogado del Estado, al que se adhirió el procesado Pedro Antonio, y por la acusación particular, Constantino, contra SAP Albacete 18 octubre 1996 dictada en causa seguida contra el procesado por una falta de imprudencia simple, absolviéndole del delito de imprudencia temeraria del que venía siendo acusado.

Condenamos al procesado y a la acusación particular, al pago por terceras partes de las costas ocasionadas en este recurso.

Así por esta nuestra sentencia, lo pronunciamos, mandamos y firmamos. Luis-Román Puerta Luis.- Enrique Bacigalupo Zapater.- José Antonio Marañón Chávarri.

Los dos fallecidos en un accidente en Sabadell (Barcelona) huían de la policía Municipal con un vehículo robado

Las dos víctimas mortales del turismo que esta madrugada chocó frontalmente contra una furgoneta de reparto de prensa en el centro urbano de Sabadell (Barcelona) huían de la Policía local en el momento del siniestro con un vehículo robado, según informó a Europa Press el Ayuntamiento de Sabadell.

Los hechos ocurrieron sobre las cuatro de la madrugada, cuando una patrulla de la Policía Municipal alertó de la presencia de dos individuos sospechosos cerca de un estanco de la calle Creueta del municipio vallesano, que al divisar la presencia de la patrulla se introdujeron en un coche que huyó a gran velocidad.

Tras una persecución a cierta distancia y avisar por radio de la presencia de un coche que huía a mucha velocidad, los agentes observaron como el turismo se introducía en la Gran Vía de Sabadell en sentido contrario y colisionaba a la altura de la calle Puig i Cadafalch contra un furgoneta.

Fruto del accidente, los dos ocupantes del vehículo robado –marca Volkswagen Golf– fallecieron, mientras que el conductor de la furgoneta quedó en su vehículo y fue liberado por los Bomberos para ser evacuado en estado grave al Hospital Parc Taulí de Sabadell.

Se da la circunstancia de que los Mossos d’Esquadra comprobaron que el estanco de la calle Creueta estaba forzado. Aunque aún no se han podido identificar a las dos víctimas que carecían de documentos de identificación.

La Gran Vía de Sabadell se ha reabierto a la circulación en torno a las 7.35 horas de la mañana.

U.I.I / U.P.O / G.O.N DE LA POLICIA LOCAL DE PATERNA

 BREVE RESUMEN HISTORICO 

El Cuerpo de la Policía Local de Paterna fue creado en el año 1.853, estando conformado por tres guardias municipales, pasando a incrementarse paulatinamente el número de agentes, denominándose guardias municipales, siendo mas tarde denominados policías municipales hasta el 13 de marzo de 1.986 que se configura como Cuerpo de la Policía Local, merced a una Ley Orgánica (Ley 2/86 de Cuerpos y Fuerzas de Seguridad.) 

Es en esta época cuando las imperiosas necesidades del municipio de Paterna, la gran envergadura de servicios prestados al ciudadano hacen que el Cuerpo de la Policía Local se marque unos criterios de actuación y coordinación conformándose especialidades, siendo una de ellas la unidad de intervención inmediata, denominada Unidad de Seguridad Ciudadana 092, para dar respuesta de forma rápida y eficaz a cualquier requerimiento del ciudadano. 

 
 
 
 
 U.P.O  Unidad Policial Operativa
 
 
 Se crea en primavera de 2001, compuesta por agentes de Seguridad Ciudadana, ante la necesidad de dar seguridad, patrullando con motocicletas todo-terreno idóneas para desenvolverse en cualquier zona no apta para circular con otro tipo de vehículo y que, debido precisamente a la manejabilidad de las motocicletas el factor sorpresa está garantizado, aunque el efecto que se persigue es mas el de la disuasión que el de la intervención policial en sí, habiendo dado óptimos resultados.

 

 

 

 

 G.O.N Grupo Operativo Nocturno 

   

 

BREVE RESEÑA HISTORICA

 

El Grupo Operativo Nocturno de la Policía Local de Paterna, fue creado a finales del año 1993, compuesto entonces por un Sargento y un Cabo, y determinados Agentes que en función del servicio, prestaban servicio Nocturno y otros lo intercalaban con el servicio diurno. 

Este grupo de compañeros creyeron en su momento, que debido a las circunstancias del servicio era favorable constituir una sección solo en horario nocturno, conociendo la problemática existente en esa época en lo que se refería al incremento de servicios de una población que por aquel entonces ya demandaba la máxima implicación de esta Policía. 

El G.O.N., como se pasó a denominar esta sección, a medida que fueron transcurriendo los años fueron adquiriendo un status que a fecha de hoy, es conocido por el resto de Policía Locales de esta comarca no solo por el hecho de la máxima implicación en la persecución de los ilícitos penales si no como modelo a seguir en cuanto a profesionalidad en el cumplimiento de sus obligaciones que pueden llevar desde la persecución del delito hasta la mediación en cuantos conflictos privados se llegue a tener conocimiento, accidentes, servicios humanitarios, colaboraciones SVS y Bomberos, molestias vecinales, tráfico, etc.

 

  

 

 

 

UAPOS Unidad Apoyo Operativo.

La unidad comenzó a funcionar a mediados del pasado mes de mayo y, según el superintendente del Cuerpo, Antonio Soriano, ya ha dado muestras de su “oportunidad y eficacia”, aunque todavía está en desarrollo y al 50% de los efectivos que tendrá cuando se complete, antes de acabar el primer semestre del 2008.
El jefe de los uapos, el intendente Juan Carlos Clavera, de 38 años y diez de agente, explica la doble filosofía de la unidad: “Tiene una doble exigencia. Sirve como apoyo al resto de las unidades, como la Ambiental y Consumo, Protección Ciudadana y otras. Su segunda vertiente es la de unidad de reserva para el mantenimiento del orden público en grandes concentraciones y otros acontecimientos que se produzcan en la ciudad, dentro de nuestras competencias como colaboradores del Cuerpo Nacional de Policía”.
 

Clavera resalta las buenas relaciones con el CNP, principalmente con la Unidad de Prevención y Reacción, en los tres meses que llevan funcionando. “Mejores no podían ser. Incluso se ha llegado a una buena relación personal con sus miembros”, dice.

Uno de los principales servicios fijos de los uapos son los operativos antiviolencia de los fines de semana, de jueves a sábado, en las zonas de bares. Los agentes controlan tanto el consumo de drogas como la tenencia de armas prohibidas. En tres meses ya han incautado 59 –navajas, cadenas, puños americanos, bates de béisbol y otros objetos contundentes habitualmente utilizados.

Todos los agentes son voluntarios procedentes de otras unidades y no hay restricciones por razón de sexo o edad, siempre que pasen el test psicotécnico y consigan el certificado de aptitud física. Todos nadan 50 metros, saltan 4,40 de longitud y hacen frente a otras pruebas de resistencia.

Se presentaron más de 200 solicitudes para cubrir las 153 plazas que tendrá la unidad cuando esté completa. Ahora ya hay ocho mujeres, un porcentaje más bajo que en el resto del Cuerpo (14%), “y ojalá el porcentaje fuera mayor. No solo porque están funcionando de maravilla, sino también por razones operativas en cacheos a mujeres o intervenciones con personal del propio sexo”, explica Clavera.

En opinión del intendente Clavera, los uapos han tenido una buena acogida por parte de la población de Zaragoza, pese a que sus funciones pueden originar algún enfrentamiento. “Solo se ha registrado un problema de reducir a una persona, y no fue grave, y otros dos incidentes en los servicios de control de alcoholemias que hemos realizado. Aún no hemos tenido ninguna baja laboral por agresión”, recuerda.

 Cuando se complete la unidad, los uapos tendrán dos inspectores para coordinar todos los servicios. Ahora solo hay uno, Gonzalo, que es el único no voluntario porque el puesto es de libre designación por la jefatura y que, en sus 23 años de servicio ha pasado por casi todas las unidades de la Policía Local de Zaragoza. Unidad de Prevención Ciudadana, Motoristas, Atestados (ahora Policía Judicial), Seguridad.

 

 

La Policía Local de Zaragoza contará con una unidad especial de intervención compuesta por 150 agentes, la mitad de los cuales tendrán que estar siempre listos para una “reacción rápida”. Así consta en el proyecto de formación de la Unidad de Apoyo Operativo (Uapo) al que ha tenido acceso EL PERIÓDICO DE ARAGÓN, que establece su implantación por fases y garantiza la dotación de un primer grupo compuesto por 57 efectivos para las próximas fiestas del Pilar.
Esta unidad, que guarda semejanzas con el grupo de intervención de la Policía Nacional (UIP), está impulsada por el teniente de alcalde de Presidencia, Carlos Pérez Anadón, quien ya la ha consensuado con la oposición municipal y debatido con las secciones sindicales del ayuntamiento. El PP ve con muy buenos ojos esta unidad “de servicios especiales y de reserva”, que desde los sindicatos se ha recibido con reticencias por considerar, en algunos casos, que no hace falta y, en otros, por creer que se convertirá en una “brigada discrecional y política”.
Los uapos, como ya se les denomina en el Cuerpo, serán agentes pertenecientes a la plantilla que deberán superar una selección física y psicotécnica y una entrevista personal. Su uniforme se diferenciará del resto de agentes, dado que llevarán botas y trajes especiales. Según ha podido saber este diario, el ayuntamiento ya ha seleccionado hasta los suministradores del material.
La nueva unidad tendrá entre sus tareas el control de las zonas de bares y del fenómeno del botellón, la intervención en altercados, el control de la venta de drogas, además del apoyo a sus compañeros en acontecimientos especiales. En este capítulo se incluyen visitas de autoridades, partidos de fútbol, manifestaciones o cualquier tipo de acto que conlleve concentración de público, como las fiestas del Pilar, una vuelta ciclista o la cabalgata de Reyes.
Con su creación, defiende el equipo de gobierno, se podrá reducir la realización de horas extra porque se superará la actual “rigidez” de horarios y días de descanso cuando se deben atender acontecimientos.
La Uapo estará constituida por equipos de ocho policías al mando de un oficial. En la primera fase se seleccionará a un intendente –jefe de la unidad–, un inspector –jefe operativo–, un subinspector –jefe de grupo–, seis oficiales y 48 policías.
 

DESPLAZAMIENTO EN FURGONETAS Los efectivos no se desplazarán en coches patrulla o en motocicletas como el resto de sus compañeros de la Policía Local, sino que utilizarán furgonetas de nueve plazas para dar cabida a un equipo completo. La flota ya ha sido adquirida, según algunas fuentes policiales.
La Uapo también contará con dos vehículos dotados de mampara de separación de detenidos, así como de un vehículo camuflado para que personal de paisano realice “labores de información y control con carácter previo a determinado tipo de intervenciones”. Además, los mandos contarán como un mínimo de un vehículo con distintivos.
La diferenciación con el resto de policías llegará hasta el horario, ya que los uapos trabajarán por turnos de una semana durante un mínimo de ocho horas. Los agentes cobrarán un complemento de productividad “en la cuantía que se determine” mientras pertenezcan a la unidad para retribuir sus “especiales condiciones de trabajo”.

 

 

 

 

 

El 65% de los policías locales sufre estrés

  • Datos de un estudio encargado por los sindicatos de agentes locales.
  • El informe analiza las condiciones psicofísicas en las policías locales.
  • Alteraciones de sueño y accidentes de trabajo, otros de los problema.

El 65% de los policías locales de toda España padece estrés, uno de cada dos presenta alteraciones de sueño, el 48% ha sufrido un accidente de trabajo en los últimos años y dos de cada tres ha sufrido una lesión profesional.

Así lo refleja un estudio elaborado por el doctor Javier Sanz a instancias de la Confederación de Seguridad Local (CSL), una organización que engloba a los sindicatos mayoritarios de los agentes locales de todas las comunidades autónomas.

 

El 16% de las plantillas debe consumir medicamentos para conciliar el sueño

El estudio, que analiza las condiciones psicofísicas en las policías locales, será presentado el próximo miércoles. De un total de 161.700 datos recopilados entre todos los agentes municipales españoles, se desprende que el 35% de estos profesionales no pueden realizar pruebas físicas y que la mitad sufre alteraciones de sueño, “por lo que el 16% de las plantillas debe consumir medicamentos y tranquilizantes para conciliar el sueño, muchos de ellos incompatibles con la profesión de policía”. 

55 años, la edad límite

Los sindicatos policiales aseguran que el estudio determina que el límite de la edad funcional del policía local es de 55 años: a partir de esa edad, el agente no puede garantizar, ni cualitativa ni cuantitativamente, la realización de las funciones que le son propias.

Un estudio da una vuelta de tuerca a la genética de la esquizofrenia

  • “El modo actual de investigar el trastorno no funciona”, dicen los expertos

MADRID.- El gen (o los genes) de la esquizofrenia no existen. Al menos, no del modo en que los buscaba hasta ahora la Ciencia. Un estudio apunta un nuevo enfoque para investigar el origen de este trastorno psiquiátrico: los afectados presentan múltiples alteraciones en la estructura de su genoma, en diferentes zonas que ayudan a organizar el desarrollo cerebral.

La investigación que publica la edición ‘on line’ de la revista ‘Science’, firmada por dos grupos estadounidenses, echaría por tierra el actual enfoque para estudiar los orígenes genéticos de la esquizofrenia.

Aunque está claro que este trastorno tiene un componente hereditario, hasta ahora se buscaban genes concretos relacionados con la enfermedad. “Se pensaba que la mayoría de casos de esquizofrenia estaban ocasionados por compartir una serie de genes comunes, cada uno de los cuales aumentaba ligeramente el riesgo del trastorno. Aunque se habían identificado una serie de genes prometedores, ninguno de estos hallazgos había sido definitivo”, explica a elmundo.es Jon McClellan, de la Universidad de Washington (Seattle, EEUU), y uno de los firmantes del nuevo trabajo.

De confirmarse sus conclusiones, “el modo actual de investigar, buscando genes de la enfermedad, no funcionará“, advierte este experto en Psiquiatría. Como está sucediendo con otros problemas, los avances en el estudio de nuestro genoma están permitiendo ir más allá de las clásicas variaciones genéticas: existen otras alteraciones en la cadena de ADN (variaciones en el número de copias de genes, como duplicaciones o desapariciones de genes) que también tienen algo que decir en nuestras diferencias genéticas.

En el nuevo trabajo, han descubierto que alteraciones de este tipo son entre tres y cuatro veces más frecuentes en las personas esquizofrénicas. Tras estudiar a 150 individuos con este trastorno o bien un trastorno esquizoafectivo y 268 individuos sanos, constataron que entre los primeros las alteraciones estaban presentes en el 15% de los pacientes, frente al 5% de los individuos sanos. Es más, entre aquellas personas en las que la esquizofrenia se había manifestado antes de los 18 años, la frecuencia de estas mutaciones estructurales ascendía al 20%. Los hallazgos se repitieron en un análisis en 83 personas con esquizofrenia surgida en la infancia, una variante menos grave de la enfermedad.

Curiosamente, se trataba de alteraciones únicas. “Prácticamente cada mutación estructural detectada en nuestro grupo inicial [los 150 esquizofrénicos] era diferente”, escriben los investigadores.

Alteraciones únicas

“Nuestros resultados sugieren que mutaciones raras pueden ocasionar muchos casos de esquizofrenia, teniendo cada uno diferentes mutaciones. Esto implica que numerosos los pacientes, tal vez la mayoría, tengan una causa genética diferente”, aclara McClellan. Sin embargo, también han visto que algunas de estas alteraciones afectan a los mismos genes. De hecho, los investigadores han visto que las variaciones de los pacientes psiquiátricos, aunque genuinas, se acumulaban en los mismos genes, algo que no sucedía con los cambios detectados en los voluntarios sanos.

En concreto, estaban sobrerrepresentadas en genes que intervienen en procesos importantes para el desarrollo cerebral. Once genes “alterados por variantes estructurales en los pacientes intervienen en redes de señalización celular críticas para diferentes procesos de las neuronas, como su crecimiento, migración, proliferación, diferenciación, apoptosis o la formación de sinapsis”, escriben los investigadores.

“Identificar procesos que son importantes para la enfermedad podría permitir el desarrollo de tratamientos que los estabilicen”, explica McClellan. Ahora, este investigador y su equipo planean “examinar los genes que vimos alterados en nuestro estudio para determinar si hay otros errores en estos mismos genes en otros pacientes”. Estos expertos creen que “los esfuerzos de investigación genética deberían centrarse en métodos que permitan detectar mutaciones estructurales a lo largo de todo el genoma”.

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