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Archive for 23 mayo 2008

Un reincidente hiere a 2 mossos en 5 días

El agresor rompió el tímpano a un agente y acuchilló a otro.

 

Mounir Chami, de 20 años, volverá a comparecer hoy como detenido ante un juez de guardia de Barcelona. Será la tercera vez en menos de una semana y, como en las ocasiones anteriores, por agredir a un agente, entre otros delitos. En esta ocasión la imputación es de homicidio doloso. Marroquí, violento y adicto a la cola que inhala, es muy conocido por los mossos y guardias urbanos que trabajan en Ciutat Vella. El joven llevaba semanas advirtiendo de que se llevaría a un “secreta por delante”. Y casi lo consigue. El martes, tras ser detenido, hirió a un mosso con dos cuchillas. Uno de los cortes, entre la oreja y la boca, necesitó 14 puntos de sutura.
El mosso, que pertenece al grupo de furas –agentes que trabajan de paisano tras los pasos de los reincidentes que hurtan al descuido– se encontraba ayer en su casa, fuera de peligro, y colgado al teléfono recibiendo llamadas de apoyo de compañeros. También en su casa y con un pronóstico de como mínimo seis meses de baja hay otro mosso, también de los furas, al que Mounir Chami perforó el tímpano, solo cinco días antes, de un guantazo a mano abierta, en la comisaría. Si en los próximos meses su oído no mejora deberá ser operado.

LLAMADAS DE APOYO
Los dos agentes han recibido las llamadas del conseller de Interior, Joan Saura, de los comisarios Josep Milán y Joan Miquel Capell, y de todos los mandos de su comisaría. Pero bastaba con pasarse ayer por los alrededores de la comisaría de Nou de la Rambla para medir la tensión y el malestar que reina entre la plantilla.
No hay un único responsable de estos sucesos y sí un solo culpable, el agresor. Pero la cuestión que plantean los mossos consultados es si estos hechos se podrían haber evitado y si son las mejores las condiciones en las que se trabaja en algunas zonas de Ciutat Vella, con algunos delincuentes extremadamente violentos. Los agentes saben que distritos como este tienen un plus de peligrosidad, y lo aceptan, pero exigen dotarse de mejores medidas de protección y seguridad. En este punto todos recuerdan que hay una orden que prohíbe a los agentes de paisano llevar una defensa extensible hasta que Interior no entregue una de dotación y les dé formación específica. Dos cuestiones para las que no hay fecha. “¿Y mientras tanto?”, se preguntan los mossos.

TIRONES VIOLENTOS Mounir Chami llegó a Barcelona cuando era menor de edad y pasó por centros de la Generalitat. Este año suma una docena de detenciones policiales, todas por hechos violentos. Duerme en la calle. No tiene familia en Barcelona y sobrevive del trapicheo de droga con turistas y de los tirones violentos.
El 6 de mayo, tras ser detenido por la Guardia Urbana agredió a un agente con el bolígrafo que le prestó para firmar su declaración. Aún así quedó en libertad. Y así, una vez tras otra, incluso la vez que los mossos lo presentaron ante el juez acusado de perforar el tímpano a un agente. El mismo día que quedó en libertad volvió a ser detenido por tráfico de drogas y amenazar a otro mosso con un cuchillo. Tras pasar otros dos días en los calabozos de Les Corts volvió a quedar en libertad. Y ese mismo día, volvió a ser detenido, trasladado a comisaría y fue en las dependencias de Nou de la Rambla cuando hizo un ademán de pedir perdón, se arrodilló, y al enderezarse cortó al agente en el rostro.
“¿Hacía falta esperar a que intentara matar a un compañero para que un juez y un fiscal entiendan que este señor es un peligro para todos y no puede estar en la calle?”, se preguntaba ayer un mosso.