Archivo

Archive for 25 agosto 2008

GUARDIA CIVIL

Categorías:ViDeoS

GOES Barcelona

Categorías:ViDeoS

El arma particular en las policias locales

Tras varios años de polémica y debate entre la incertidumbre y la perplejidad se ha descorrido, al fin, el telón del impedimento que no permitía la aplicación pura y llana del Reglamento de Armas a los miembros de las Policías Locales, en lo referente a la tenencia de un arma particular, a cuyos efectos se les imponía exigencias no contempladas en ese Reglamento.

El artículo 118 del Reglamento dispone que “El personal de los Cuerpos de Policía de las Corporaciones locales sólo podrán poseer un arma corta aparte de las que reciban como dotación complementaría”. Tal disposición abrió la puerta a numerosas solicitudes de lo que entonces se entendía como “Segunda arma”, conforme al léxico oficial de la única referencia existente en la legislación referente, el Real Decreto 740/1983. Tales solicitudes fueron admitidas y se expidieron las correspondientes guías de pertenencia a los peticionarios.

Tal adscripción levantó ciertas suspicacias en determinados sectores ciudadanos y representaciones corporativas, con repercusión en instancias oficiales, y motivo una aclaración al respecto ante el Ministerio del Interior por parte del Gobierno Civil de Alicante. Bajo la influencia de tal clima se reunió, con el fin de debatir este punto, la Comisión Interministerial de Armas y Explosivos, dependiente del Ministerio del Interior, la cual emitió un dictamen “sui generis”, en sentido de interpretación restrictivo, al margen totalmente de la letra inequívoca del Reglamento, marcando, a partir de primeros de noviembre de 1993, el criterio siguiente:

“El Alcalde sigue siendo competente para la concesión de una segunda arma a los miembros de las Policías Locales, ya que el artículo 118 del reglamento Armas cubre, pero no deroga, el artículo 2 del Real Decreto 740/1983”.

Este Real Decreto dispone en su citado artículo 2º que:

“Los policías locales sólo podrán usar el arma corta reglamentaria que les sea facilitada por las autoridades de que dependan, pudiendo poseer, excepcionalmente, otra arma de la segunda categoría en los casos especiales que se determinen por dichas autoridades”.

En el campo municipal la Autoridad es el Alcalde. A partir de tal momento se impuso un criterio restrictivo al abierto entonces de concesión de guías para uso ajeno al de servicio, exigiendo la Intervención de Armas de la Guardia Civil el requisito previo a la concesión de una autorización expresa en tal sentido por parte del Alcalde respectivo. No todos los Alcaldes o Ayuntamientos, tienen el mismo criterio de no concepción ni son idénticas las exigencias, necesidades o realidades de los municipios.

Coexistieron pareceres de absoluta permisividad, con otros entera o parcialmente restrictivos, produciéndose a escala nacional la más dispar realidad cuando el Reglamento en su artículo 118 no pone condicionamiento alguno a la posesión de otra arma, una sola se entiende, además de la de dotación reglamentaria. Esta disparidad originó todo lo contrario de lo que se pretendió al concebir la Ley Orgánica de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad: profesionalidad, derechos comunes, obligaciones generales y responsabilidad asumida, un “status” general, en una palabra.

Hubo alusiones a diferenciación de trato entre iguales y otra serie de consideraciones que podrían catalogarse como concepciones de hasta renacimiento del caciquismo. El hecho de esta posible “discriminación” motivó recursos que llegaron hasta los Tribunales de lo Contencioso-Administrativo, los cuales, que sepamos, no llegaron a pronunciarse sobre el fondo de la cuestión y se debatieron posturas en escritos, artículos, publicaciones y fue objeto de ponencias esenciales en Seminarios profesionales, como el celebrado en Melilla en marzo de 1995, en el que se expuso con toda claridad la asunción por la ponencia del sentido literal y libre del artículo 118 del Reglamento, el cual no condiciona no mediatiza restricción alguna. Es ese mismo sentido se pronunciaron las páginas de esta Revista.

Hoy han vuelto las aguas a su cauce como consecuencia de una reconsideración del tema por parte de la misma Comisión Interministerial que generó la anterior restricción.

Con fecha 26 de marzo de 1996 la Comisión Interministerial de Armas y Explosivos, y como consecuencia de otra consulta realizada al respecto de este mismo tema por parte de las Policías Autonomías, vuelve ha establecer nuevos criterios, dotándoles de un amplio margen de profesionalidad y, como dice textualmente el informe “Entiende necesario rectificar los citados acuerdos, considerando que la segunda arma de referencia no es un arma particular sino un arma reglamentaria”.

Se equiparan a estos efectos, las Policías Autonómicas y las Locales, siguiendo la igualdad de concepción que les depara la ley orgánica de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. Continúa existiendo una desigualdad de trato en la consideración que les merece al Reglamento la condición de mandos de una u otra Policía.

Con la nueva interpretación de la Comisión Interministerial quedan perfectamente delimitados dos regímenes jurídicos diferentes para las armas de los Policías Locales, según sean tales armas, bien reglamentarias, para servicio exclusivamente o bien para su uso particular para garantizar la defensa personal de los agentes cuando éstos se encuentren fuera de servicio.

Estos dos supuestos se contemplan y desarrollan en el informe, de la forma siguiente:

1- Segunda Arma Reglamentaria
Con la independencia de la primera arma reglamentaria asignada por el Ayuntamiento respectivo a los miembros de la Policía Local, “Para casos especiales que se determinen por las Autoridades de que dependan”, se puede excepcionalmente conceder guía de pertenencia que la ampare para una segunda arma reglamentaria, que también es oficial y pertenece al Ayuntamiento. Su casuística es la que se regula por los preceptos del Real Decreto 740/1983.

2- Armas particulares.
Son aquellas que sirven principalmente para defensa de los miembros de las Policías Locales, cuando éstos se encuentran fuera de servicio. Son propiedad de los citados Agentes. No pueden portarse en actos de servicio por no tratarse de armas reglamentarias. No tienen restricción en cuanto a limite territorial, es decir se puede portar en cualquier lugar de España y usar en defensa propia o de terceras personas, de acuerdo con lo establecido en el artículo 5. de la Ley Orgánica 2/1986, de 13 de marzo, de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.

La concesión se realiza mediante solicitud por conducto reglamentario para que se certifique que sé esta en “servicio activo”, y no está sujeta a condición, salvo “antecedentes específicos” que impidan portar el arma reglamentaria y como consecuencia el arma particular. Como dice el Acta de la Comisión, “No implica autorización previa del Departamento de Interior o Ayuntamiento correspondiente”.

Todo procedimiento de gestión, tanto de arma reglamentaria como particular, se engloba ahora en una intervención de la jerarquía interna del Cuerpo, la cual asume una responsabilidad de control total sobre solicitudes, concesiones, revista y realidad de conocimiento obligado de cualquier vicisitud que pudiera ocurrir, como pérdida, destrucción, robo o sustracción, de las que tiene que conocer el responsable del Cuerpo por si hubiese responsabilidad del funcionario, y tuviera que proponer a la Alcaldía alguna sanción

Categorías:POLICIA LOCAL

La Policía de Mont-roig libera a dos secuestrados gracias a una nectarina.

Parece más una broma que una historia real pero, sin duda, un hueso de nectarina ha ayudado a esclarecer un caso de secuestro con intimidación y lesiones.
Los hechos sucedieron este martes a eso de las seis de la tarde mientras el agente de proximidad estaba regulando el tráfico en la avenida Catalunya, en la esquina con la calle Cambrils. Tras oír el golpe de la fruta en el coche el agente intuyó que alguna cosa extraña estaba ocurriendo en el tercer piso del inmueble situado en el número 22 de la avenida Catalunya. Ante los hechos, el agente se puso en contacto con la central y acudieron dos patrullas más. Aprovechando que había una plataforma elevadora en una obra que se estaba llevando a cabo muy cerca de donde discurrían los hechos la usaron para llegar hasta el tercer piso. Entraron y vieron como había dos personas, ambas vecinas de Deltebre, que presentaban fuertes contusiones y hematomas en la cara y en los ojos y aseguraban ser víctimas de un secuestro.
La Guardia Civil y la Policía Local empezaron a vigilar la vivienda, hasta que pocas horas después, sobre las 11 de la noche, se detectó un turismo Volkswagen Golf delante del inmueble con tres personas sospechosas.Al intentar identificarles, uno de ellos intentó huir y otro se resistió. En total fueron arrestados tres marroquíes de 26 y 27 años y un español, vecino de Tarragona, de 47.

(MAÇANET) Vigilantes Municipales sin arma reducen a un hombre armado.

Alrededor de las 13 horas, los vigilantes municipales recibieron la llamada de una vecina de la urbanización El Molí que aseguraba haber oído diversos disparos que procedían del interior de la vivienda que tiene situada delante de su casa, en el número 7 de la travesía dels Ànecs.

Cuando los agentes llegaron al lugar de los hechos, la vecina aseguraba que había oído una discusión, gritos y que continuaba oyendo disparos. A continuación, localizaron al individuo que iba armado y le ordenaron que dejara el arma y se entregara. En lugar de obedecer a los vigilantes, les apuntó con el arma durante un momento y salió corriendo por la zona mientras iba disparando al aire.

Al final y después de una persecución, los agentes consiguieron reducir al hombre, según indicó el jefe de los vigilantes municipales, Pere Batlle. El detenido es un vecino de la urbanización residencial Park de la localidad, de 45 años y con antecedentes policiales.

POLICIA LOCAL DE PALMA- UNIDAD UII

Categorías:ViDeoS

Detenidos ocho hombres que simulaban ser policías para cometer robos

La Guardia Urbana de Barcelona arrestó a los sospechosos en varias operaciones mientras cacheaban a visitantes de la ciudad y extorsionaban a un vendedor

  •  
    • La Guardia Urbana de Barcelona detuvo la semana pasada, en poco más de 24 horas y en tres intervenciones, a ocho hombres que se hacían pasar por agentes de Policía para robar a turistas o a un comerciante entre la madrugada del 6 y la del 7 de agosto.

La primera de ellas fue sobre las 01.30 horas del miércoles. Un testigo explicó a dos urbanos que dos personas se hacían pasar por policías para realizar falsos cacheos y robar a turistas cerca de la plaza Sant Jaume de la capital catalana.

La patrulla se dirigió a los sospechosos y otro testigo les dijo que los dos hombres le acababan de robar 45 euros cuando sacó su monedero para identificarse. Al registrar a los dos sospechosos, dos rumanos de 37 y 39 años, les intervinieron 195 euros que ninguno de los dos pudo justificar. Ambos fueron detenidos por usurpación de funciones públicas.

Extorsión

En el segundo operativo, sobre las 00.40 horas del jueves 7, fueron detenidos un español de 22 años, un pakistaní de 21 y un bengalí de 43 años. Los tres presuntamente extorsionaban a un comerciante de la calle Manso, en el barrio de Sant Antoni.

El comerciante explicó a los urbanos que mientras uno de los sospechosos le exigía 7.000 euros, los otros dos le amenazaban de muerte. Cuando el vendedor quiso avisar a la policía, los tres sospechosos intentaron huir, pero fueron retenidos por los clientes del local.

Cuando la Urbana cacheó a los sospechosos, les encontraron unas esposas y su funda, una falsa placa policial y un lleva-placa para colgar en el cuello, así como 2.515 euros en efectivo.

Contra la pared

Finalmente, sobre las 04.00 horas de la misma madrugada, agentes que patrullaban por la céntrica calle Pelai observaron a tres individuos que cacheaban a dos personas que habían puesto contra la pared con las piernas abiertas.

La patrulla se acercó a ellos para ayudarles, al pensar que eran compañeros, pero los tres supuestos policías huyeron corriendo al ver a los verdaderos urbanos. Los agentes les siguieron y les atraparon.

Al cachear a los detenidos, se les incautó una emisora policial parecida a la de los cuerpos policiales. Por todo ello, los tres hombres, dos españoles y un ruso, fueron detenidos por robo con violencia y usurpación de funciones públicas.