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Archive for 2 enero 2009

LAS ACTUACIONES DE LA POLICÍA LOCAL EN LAS JORNADAS FESTIVAS SE SALDAN CON OCHO DETENCIONES Y VEINTE KILOS DE HACHÍS INTERVENIDOS

POLICÍA LOCAL DE ALGECIRAS

Con motivo de las jornadas festivas que se han vivido en los últimos días, la Policía Local ha llevado a cabo varios servicios que se han saldado con la detención de ocho personas y la incautación de veinte kilogramos de hachís.

Así, en un control de tráfico fueron detenidos A.J.G.M., de 28 años; M.A.M.J., de 18; M.B.P., de 29 años, y J.A.L:, de 22 años de edad, todos ellos residentes en Algeciras, quienes al serle requerida la documentación del vehículo comenzaron a actuar con nerviosismo, por lo que se procedió a registrar el vehículo encontrando en su interior 68 paquetes de 250 gramos de hachís, 76 “bellotas” de la misma sustancia y 900 euros en metálico.

En otra actuación, desarrollada en este caso en las proximidades de la Jefatura de la Policía Local, fue detenido un conductor que responde a las iniciales J.G.S. al superar la tasa de alcoholemia permitida.

Por otro lado, una mujer identificada como G.M.V.M. fue denunciada por un presunto delito de abandono de menores. Tras activarse el dispositivo previsto para estos casos, el Grupo de Protección a la Familia detuvo a la reseñada, mientras que de sus dos hijos menores de edad, el más pequeño quedó a cargo del padre, y la mayor volvió con la madre una vez que fue puesta en libertad.

Asimismo, agentes de la Policía Local detuvieron a una persona que había solicitado asistencia sanitaria y que se encontraba en situación de busca y captura, por lo que se procedió a su arresto tras haber sido atendida de sus heridas en el hospital “Punta de Europa”.

Por último, funcionarios adscritos a la Policía de Barrio detuvieron en la calle Sevilla a F.J.A.A., de 18 años, después de haber sustraído un bolso en el vestuario de limpiadoras de una galería comercial tras forzar la cerradura de una de las taquillas, por lo que fue acusado de un presunto delito de robo con fuerza.

LA POLICÍA LOCAL REALIZA 117 PRUEBAS DENTRO DE LA ÚLTIMA CAMPAÑA DE CONTROLES DE ALCOHOLEMIA
  • Dentro de la colaboración establecida con la Dirección General de Tráfico.

La teniente de alcalde delegada de Protección Ciudadana, Cristina Garrido, ha dado a conocer los resultados de la última campaña de controles de alcoholemia efectuada por la Policía Local dentro de la línea de colaboración establecida con la Dirección General de Tráfico, y que se ha desarrollado durante los últimos días del mes de diciembre.

De los 117 conductores encuestados por los agentes, cuatro de ellos circulaban con una tasa de alcohol superior a la permitida por la legislación vigente, motivo por el que se instruyeron las correspondientes diligencias a los infractores.

Este dato implica que un 3,42 por ciento de los conductores superaba los límites legales establecidos, a pesar de las continuas campañas informativas que se despliegan recordando los riesgos de conducir tras haber consumido bebidas alcohólicas.

La Policía Local de Algeciras realiza a lo largo del año varias campañas específicas sobre éste y otros asuntos de especial sensibilidad en el campo de la seguridad vial, como son el cinturón de seguridad, el uso obligatorio del casco para conductores y ocupantes de ciclomotores y motocicletas, al ser todos ellos elementos de seguridad pasiva con reconocido índice de efectividad en caso de accidente; la verificación de las inspecciones técnicas de vehículos, el seguro obligatorio y el permiso de conducir.

El año 2008 se cierra al menos con 70 mujeres asesinadas

Implicaciones de las falsas alarmas terroristas;

 

 

Implicaciones de las falsas alarmas terroristas

Javier Jordán

Fundación Athena Intelligence

 

Esta semana han trascendido a través los medios de comunicación varios ejemplos de falsa alarma terrorista:

– El martes 16 de diciembre un supuesto grupo denominado Frente Revolucionario

Afgano envió un comunicado a la Agencia France-Press advirtiendo de la colocación de un explosivo en los grandes almacenes Printemps en el centro de París. Tras desalojar varios edificios, bloquear las calles, interrumpir el tráfico y cerrar la estación de metro y de tren de cercanías Auber et Havre-Caumartin, la policía halló cinco cartuchos de dinamita,de cien gramos cada uno, sin detonador y, por tanto, sin posibilidad de explosionar. El comunicado exigía la retirada de las tropas francesas en Afganistán.

 

– El miércoles 17 de diciembre la Embajada de Estados Unidos en Madrid recibió un sobre con polvo sospechoso (que en realidad era harina). Inmediatamente se activó el mecanismo de alerta que supuso la intervención de los TEDAX, ocho ambulancias del SAMUR, dos dotaciones de bomberos con máscaras de protección química y el traslado del equipo necesario para instalar un hospital de campaña. La falsa alarma provocó la interrupción del trabajo en el interior de la Embajada y la alteración del tráfico en una zona céntrica de la capital. El envío a la Embajada de Madrid coincide con otros envíos en los últimos días a 14 Embajadas norteamericanas en Europa y a unos cuarenta gobernadores en el interior de Estados Unidos. El espectro de potenciales autores es demasiado amplio y no permite aventurar una hipótesis mínimamente fundada. En ambos casos la preparación resulta demasiado compleja como para pensar que se trata de simples bromas de mal gusto. También es improbable que haya sido un grupo de simpatizantes con el yihadismo. A pesar de la retórica aparentemente islamista, el contenido del comunicado enviado a France-Press no encaja con el discurso habitual de los yihadistas, que además habría procurado acompañarlo de un mensaje en algún foro radical de internet. El adjetivo ‘Revolucionario’ en el nombre del grupo y la mención a los ‘almacenes capitalistas’ dentro del texto llevan a

pensar más bien en un grupo antisistema de inspiración marxista o anarquista1. Por otra parte, si un grupo de radicales yihadistas consigue hacerse con cartuchos de dinamita lo más probable es que agote los medios para obtener con ellos el sistema con el que detonarlos, no que los desperdicie provocando una falsa alarma.

En cuanto a los sobres con polvos blancos sospechosos pero inocuos, no hay

precedentes de grupos yihadistas enviando ese tipo de contenidos. La campaña de los sobres con ántrax en Estados Unidos poco después del 11-S no fue obra de islamistas violentos2. Sin descartar por completo a los simpatizantes del yihadismo, los sobres de los últimos días podrían haber sido enviados por una amplia gama de actores, desde un perturbado mental hasta un grupo antisistema de extrema izquierda o de extrema derecha. Son numerosas las implicaciones que tienen este tipo de falsas alarmas. Como único aspecto positivo se puede señalar que permiten realizar simulacros realistas y sin previo aviso a los mecanismos policiales y sanitarios de respuesta. Sin embargo, las derivaciones de carácter negativo son más numerosas y difíciles de contrarrestar:

Provocan daños económicos reales en términos de alteración o suspensión temporal

del trabajo, pérdida de oportunidades de venta y movilización de recursos. Desvían medios policiales durante horas y días (como consecuencia de las investigaciones que se ponen en marcha) de otras tareas prioritarias.

Generan cansancio de alarma, no tanto entre los profesionales de seguridad que

protagonizan la respuesta, como entre el público general que tiene que desalojar

edificios o alterar rutinas. En una situación de amenaza real la lentitud o la pasividad

frente a una alarma terrorista puede tener consecuencias fatales. Proporcionan publicidad indirecta al terrorismo yihadista. Cada anuncio de posible

atentado con armas químicas o contra lugares muy frecuentados por la población

proyecta la inquietante sombra de Al Qaida sobre nuestras vidas. Este tipo de acciones alimenta la, llamada por algunos, ‘cultura del miedo’. Según algunos intelectuales y cineastas, muy populares en los círculos antisistema, el miedo al

terrorismo es un instrumento de control social en manos de los gobiernos y de otros

centros de poder político-económico. De acuerdo con esa visión, la amenaza yihadista es en realidad una fabricación capitalista con fines manipuladores. Por ese motivo, si detrás de algunas de las falsas alarmas de los últimos días estuviese un individuo o grupo antisistema, la finalidad que podría atribuírsele sería la de trastocar el orden establecido y, sobre todo, la de cuestionar la autenticidad de la amenaza terrorista ‘construyendo’ atentados ficticios.

 

 

 Por último, permiten a los auténticos terroristas conocer el funcionamiento de los

sistemas de respuesta estatales y, a través de su examen, detectar posibles

vulnerabilidades que puedan ser aprovechadas en la planificación de atentados.

 

 

 

Le Parisien, “Explosifs au Printemps: l’enquête avance «assez vite»”, 17 décembre 2008

Assessment 15/08 Fundación Athena Intelligence

http://www.athenaintelligence.org