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Archive for 14 enero 2009

Un manual revela a funcionarios códigos y claves para frenar el ‘yihadismo’ en las cárceles

 

 

 

 

Un grupo seleccionado de funcionarios de prisiones maneja desde hace varios meses un manual con el sello de confidencial en el que se alecciona sobre cómo detectar y controlar fenómenos de radicalismo islamista en el interior de las cárceles. En el manual, al que ha tenido acceso Europa Press, se detallan los cambios de actitud y aspecto propios de los procesos de radicalización, se recogen las expresiones en clave utilizadas por los ‘yihadistas’ y se dan órdenes precisas para controlar celdas, aparatos de audio y lecturas.

Un grupo seleccionado de funcionarios de prisiones maneja desde hace varios meses un manual con el sello de confidencial en el que se alecciona sobre cómo detectar y controlar fenómenos de radicalismo islamista en el interior de las cárceles. En el manual, al que ha tenido acceso Europa Press, se detallan los cambios de actitud y aspecto propios de los procesos de radicalización, se recogen las expresiones en clave utilizadas por los ‘yihadistas’ y se dan órdenes precisas para controlar celdas, aparatos de audio y lecturas.
Para detectar a islamistas radicales que, sin embargo, han ingresado en prisión por delitos comunes, el manual insiste a los funcionarios en la importancia de conocer su recorrido anterior, ya que los ‘yihadistas’ suelen tener antecedentes en sus familias, han recorrido varios países europeos y, en ocasiones, han combatido en conflictos armados. Si en un cacheo, un funcionario encuentra una cicactriz y piensa que el interno fue herido en Chechenia, Bosnia o Afganistán, debe fotografiarla e informar a la dirección. El modo de actuar debe ser idéntico si se encuentra una celda empapelada con textos sagrados.
Los funcionarios tienen un doble encargo: vigilar a los presos ya radicalizados, algunos señalados por condenas de terrorismo, pero también a los presos comunes susceptibles de ser captados para la ‘yihad’. “La alta concentración actual de internos musulmanes en los establecimientos penitenciarios, en especial los originarios del Magreb, favorecen las actividades de proselitismo y radicalización”, afirman los autores del documento.
En el apartado ‘Cambio en sus temas de interés’, el manual advierte de la posibilidad de que presos musulmanes tengan en su poder periódicos como ‘Gara’ u otras publicaciones de movimientos extremistas, ya que “a falta de otras más próximas, encuentran en éstas cierto apoyo a su visión del mundo y a sus métodos de acción”.
REZAR, MURMURAR, DESOBEDECER.
El principal foco de atención para los funcionarios deben ser los presos musulmanes que empiezan a evidenciar cambios en su actitud. Algunos, según el escrito confidencial, pasan de no rezar a hacerlo cinco veces diarias, murmuran repetidamente las suras del Corán mientras trabajan en la cocina o en la lavandería y pasan obsesivamente las cuentas del tasbith (rosario musulmán). Cuando se llama a recuento y ellos se encuentran rezando, ignoran la indicación del funcionario, aún arriesgándose a ser sancionados.
Todas las alarmas se encendieron en Instituciones Penitenciarias cuando dos meses después del 11-M la Policía irrumpió en varias prisiones para detener a los integrantes de un grupo que planeaba volar la Audiencia Nacional y que se había formado en la cárcel de Topas. Según el manual, los “reclutadores” trabajan sobre campo abonado, debido a que la estancia en prisión propicia la “reflexión interior” y porque en algunos presos, la religión “minimiza y mitiga” las consecuencias del “fracaso” vital en el que admiten haber caido cuando están entre rejas.
Pero el manual distribuido por Mercedes Gallizo cuenta en sus 89 páginas con más indicadores. Un preso musulmán que deja de escuchar música y ya sólo oye cantos de textos islámicos, que ha dejado de aparecer con los ojos enrojecidos por la ingesta de hachís y desde hace un tiempo se niega a estrechar la mano de una educadora social, por el sólo hecho de ser mujer, puede haber decidido encomendar su vida a la ‘yihad’.
Aunque el manual advierte de que los cambios en el aspecto físico no siempre responden a un proceso de radicalización, ofrece algunas pistas a seguir, como cuando los presos se dejan crecer la barba, se rapan la cabeza, recortan sus uñas perfectamente, afeitan por completo su cuerpo o cuidan de que sus chilabas o pantalones muy anchos no rebasen los tobillos. Otras veces, pequeños detalles pueden llevar a detectar un proceso de radicalización, como la callosidad que presentan algunos musulmanes en la frente por golpearse contra el suelo con devoción mientras rezan.
‘CÓDIGOS IDIOTA’.
Los anexos del manual están dedicados a formar a los funcionarios sobre el fenómeno ‘yihadista’ en términos globales. Les ofrece una completa guía de publicaciones de contenido radical, un glosario con expresiones habituales en el mundo musulmán, sin necesidad de estar vinculadas al terrorismo, y les revela lo que la CIA denomina ‘código idiota’, palabras utilizadas con un significado distinto al que tienen, tales como ‘boda’, por martirio; estar ‘enfermo’, vigilado por la policía; ‘coger un taxi’ para marcha a Irak; ‘aceite de oliva’, por explosivos, etc.
En las instrucciones, también se resalta la importancia de atender a los rezos dirigidos por imanes que entran en la cárcel con supervisión y autorización de la Administración penitenciaria. Los radicales pueden reproducir una táctica empleada en el exterior, consistente en acudir a los rezos para cuestionar e intentar desprestigiar al imán en público y lograr dar un golpe de mano en la dirección ‘espiritual’ de la comunidad.
En varios puntos del manual se recuerda que las indicaciones que se ofrecen no son definitivas de un radicalismo religioso y que los funcionarios deben tener especial cuidado en distinguir la práctica del Islam, una religión “no violenta” de por sí, de la integración en las interpretaciones radicales del Corán. En una breve introducción que firma la propia Gallizo, la secretaria general de Instituciones Penitenciarias dice que el seguimiento del manual no debe suponer “una merma en la prestación de servicios que por derecho” corresponden a todos los internos.

Categorías:TERRORISMO ISLAMICO

Interior afirma ahora que su prioridad será la lucha contra el crimen organizado

Interior se ha marcado ahora como una prioridad la lucha contra el crimen organizado en Madrid. Así lo anunció ayer Alfredo Pérez Rubalcaba tras los sangrientos ajustes de cuentas que se han producido en la capital durante la última semana. «En los últimos días -apuntó el ministro- hemos tenido dos o tres sucesos que nos obligan a incluir entre nuestras prioridades la lucha contra el crimen organizado en la ciudad y en la región».
El secretario de Estado de Seguridad, Antonio Camacho, ya tiene el encargo de Rubalcaba. Para el PP, sin embargo, esta reacción del Ejecutivo de Zapatero llega tarde. El consejero de Presidencia, Justicia e Interior, Francisco Granados, considera que las mafias y el crimen organizado «se han adueñado de Madrid».
Granados exigió también a la Delegada del Gobierno en Madrid, Soledad Mestre, que explique cuanto antes «cuál es la situación» y «qué medidas va a poner en marcha para garantizar la seguridad de los madrileños» ya que, según indicó, actualmente «no está garantizada».
El responsable regional de Justicia e Interior solicitó además a Interior que dote a la Policía de «los medios para acabar con el crimen organizado en Madrid». En este sentido, Granados estimó como necesarios refuerzos en «investigación, personal, medios técnicos o vehículos» ya que, en su opinión, se dan casos en los que «no se puede ni siquiera investigar porque no se pueden pagar las dietas de los policías por las horas que realizan de más».
El consejero afirmó que el Ministerio del Interior no ha dotado hasta la fecha a la Policía de los medios necesarios para «atajar el crimen organizado» y que, según aseguró, es un asunto que «preocupa enormemente» al Gobierno regional y sobre todo «a los ciudadanos de Madrid».
Por otra parte, el grupo del PP en el Congreso ha ampliado la solicitud de comparecencia del ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, formalizada hace unos días, para que explique las «muertes violentísimas» que se han producido en Madrid. Así lo anunció la portavoz popular en la Cámara baja, Soraya Sáenz de Santamaría, para quien da la sensación, habida cuenta del aumento del número de fallecimientos por violencia de género y de la irrupción de crímenes violentos en las grandes ciudades, de que a Rubalcaba «la violencia se le va de las manos».
Alarma entre los ciudadanos
El PP quiere que el ministro explique las medidas de seguridad ante delitos, como el de la madrugada del lunes o el de hace unos días en el hospital Doce de Octubre, que crean «una gran alarma en los ciudadanos». Sáenz de Santamaría subrayó que en España no hay costumbre de esta clase de crímenes de unas mafias que parece ser «operan a su antojo», por lo que la ciudadanía «se siente menos segura».
A su entender, urge «más seguridad», y por ello, el Grupo Popular ha pedido en el Congreso que Rubalcaba hable sobre este asunto.

Hallan 60 kilos de hachís escondidos en las ruedas de un coche en Mont-roig (Tarragona)

La Policía Local de Mont-roig del Camp (Tarragona) encontró el pasado 8 de enero 60 quilos de hachís escondidos en las ruedas de un vehículo, según informó hoy el cuerpo policial.
Alrededor de las 20 horas un vecino les llamó para advertir que varias personas estaban trasteando un coche que llevaba tiempo estacionado en el aparcamiento exterior de un camping.
Los agentes observaron que en el coche no había nadie pero que tenía los paños forzados, una rueda a su lado y tres más en el maletero. Al ir a levantar una de las ruedas se dieron cuenta de que pesaba más de lo habitual.
Tras extraer la tapa, encontraron en su interior paquetes de hachís escondidos. En total, había entre las cuatro ruedas 60 quilos.
El vehículo tenía matrícula francesa y había sido robado en Francia. Tras instruir diligencias se traspasó el caso y la droga a los Mossos d’Esquadra.