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Archive for 16 enero 2009

Mossos encubren a un policía Nacional que mostró una pistola para no pagar en un ‘club’

[Fotonoticia]

Barcelona.- Se trata de un mando de la Policía Nacional que, acompañado de otros funcionarios, protagonizó el altercado.

Un mando de la Policía protagonizó, hace un mes, un incidente junto a otros funcionarios en un conocido local de alterne de Barcelona. Los funcionarios enseñaron sus placas para evitar pagar las consumiciones. Uno, incluso el arma reglamentaria. Los Mossos d’Esquadra, alertados telefónicamente por la encargada, acudieron al local y únicamente mediaron entre las partes. Ni abrieron diligencias ni realizaron otra gestión.

Un portavoz de la Jefatura Superior de Policía de Cataluña asegura que no tienen constancia de este incidente. No en vano desde sus homónimos de los Mossos no se ha comunicado lo ocurrido.

Los hechos se remontan a una tarde de primeros de diciembre, cuando un mando del Cuerpo Nacional de Policía acompañado de un conocido empresario catalán y dos funcionarios más acudieron al local de alterne New Aribau, situado en la calle del mismo nombre. Fuentes presentes explicaron a EL MUNDO que los cuatro individuos consumieron diversas copas e incluso uno de ellos requirió los servicios de una de las trabajadoras sexuales del conocido establecimiento.

Los problemas se iniciaron a la hora de pagar las consumiciones, ya que a los clientes les pareció un precio abusivo, se identificaron y mostraron las placas de funcionario. Al menos uno de ellos es un alto mando del Cuerpo Nacional de Policía, que mostró el arma.

Al ver que los ánimos se estaban caldeando y que los demás clientes que había en el local se estaban asustando, la encargada telefoneó a los Mossos d’Esquadra explicando que había unos individuos que se negaban a pagar y que se hacían pasar por policías. Muy pocos minutos después, varias patrullas de la Policía autonómica se personaron en el New Aribau.

Algunos agentes llegaron a entrar en el local y el alto mando del Cuerpo Nacional de Policía mostró su identificación a los mossos, al igual que el resto de funcionarios. Fue por orden del subinspector que el resto de efectivos policiales que habían llegado en las patrullas abandonaron el lugar sin que se llevara a cabo denuncia alguna u otra intervención. Ante la sorpresa de los presentes, los clientes abandonaron por su propio pie el establecimiento.

Así salieron del New Aribau y los agentes de los Mossos regresaron a sus tareas. Sin embargo, la noche no había finalizado aún. Según fuentes presentes en este establecimiento, unas dos horas después, los funcionarios regresaron al local y amenazaron a la encargada por haber avisado a los Mossos d’Esquadra por teléfono. Por este motivo, la mujer decidió acudir al día siguiente a la comisaría que está situada en la calle Iradier de la Policía catalana para relatar lo ocurrido.

Sin embargo, la denuncia nunca llegó a ser tomada por los agentes de los Mossos d’Esquadra.

Para el que sí que tuvo consecuencias lo ocurrido fue para el vigilante de la puerta del New Aribau, ya que fue despedido por permitir la entrada a personas armadas.

Detenidas 23 personas en Tortosa relacionadas con una red de explotación laboral

La policía local de Tortosa ha detenido a 23 ciudadanos paquistaníes como presuntos integrantes de una red de explotación laboral de inmigrantes sin permiso de residencia ni de trabajo.
Según han informado los responsables de la actuación policial, entre los detenidos se encuentran diez personas que actuaban presuntamente como explotadores y otros trece que aceptaban usurpar la identidad de los primeros a cambio de dinero. El jefe de la Policía Local de Tortosa, Jesús Fernández, ha explicado que los presuntos explotadores son inmigrantes con permiso de residencia y trabajo contratados en empresas agrícolas de la zona. Estos detenidos enviaban a otros compatriotas a trabajar en su lugar cobrándoles por el transporte al lugar del trabajo y por los pisos en los que vivían. La investigación policial sobre estos hechos se inició el pasado mes de noviembre, después de que una de las víctimas denunciara ante la policía que no había cobrado la cantidad que había pactado por su trabajo. Los diez detenidos están acusados de un presunto delito contra los derechos de los trabajadores y otro de falsificación documental, mientras que a las víctimas también se les imputa un delito de usurpación del estado civil. El juez dejó en libertad con cargos a todos los detenido.