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Archive for 12 marzo 2009

IU+Los Verdes propone crear una unidad de la policía local con funciones administrativas y judiciales

Región de Murcia

El portavoz y diputado de Izquierda Unida+Los Verdes, José Antonio Pujante, propuso hoy en el Pleno de la Asamblea regional la creación de una unidad especial de la Policía Local que adquiera funciones administrativas y judiciales en materia de prevención de riesgos laborales.

Pujante indicó que para la puesta en marcha de esta propuesta es necesario que el Gobierno autonómico se dirija a la Federación de Municipios de la Región con el fin de que se llegue a un acuerdo por el que esta unidad asumiría competencias de carácter preventivo y de ayuda en caso de accidente laboral.

Destacó que la unidad especial podría asumir tareas como levantar atestados, grabar en vídeo las condiciones del centro laboral en el que se ha producido el accidente, comunicar las infracciones a la Inspección de Trabajo y trasladar lo sucedido a la Fiscalía de riesgos laborales.

En referencia a los accidentes laborales acaecidos en la Región, el diputado de IU+Los Verdes recordó que el pasado año fallecieron 50 trabajadores, de los que 7 eran autónomos y 43 empleados por cuenta ajena y que, de estos últimos, 31 perecieron en el centro de trabajo y 12 ‘in itinere’.

“Pese al descenso de la actividad económica y el aumento de parados, España es el país de la Unión Europea con mayor tasa de accidentabilidad laboral”, agregó Pujante tras incidir en que anualmente hay un millón de accidentes en el ámbito del trabajo, lo que le cuesta al Gobierno central 12 mil millones de euros, el 1,72% del PIB.

Criticó también la apuesta por un modelo de desarrollo basado en la economía irregular ligado a la precariedad laboral; el incumplimiento de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales; la falta de formación, el abuso de la subcontratación, y la tasa de temporalidad, que España registra la mayor de Europa.

Un ‘ponemultas’ de la Policía Local de Jaén grabará con cámara las infracciones

 

Coche de la Policía de Sevilla con la cámara encima para grabar las infracciones. IDEAL
En Sevilla lo llaman ‘ponemultas’. El Ayuntamiento de Jaén ha sacado a concurso la contratación de un vehículo especializado, dotado de cámaras de vídeo, para que la Policía Local pueda identificar la matrícula de aquellos coches que cometan alguna infracción. De momento no tiene nombre, pero la Concejalía de Tráfico y Transportes lo llama ‘vehículo disuasorio’ porque, según apunta su responsable, no se trata tanto de sancionar como de disuadir a los conductores para que no cometan infracciones en la ciudad.
De hecho, el vehículo será bien visible para que los conductores perciban su presencia, aunque en el caso de aquellos infractores que reincidan en su conducta podrán ser denunciados. La idea inicial es que la Policía Local no sancione una primera infracción –salvo que sea grave–, pero en el caso de reincidencia no sólo denunciará esta segunda infracción sino también la primera, de forma similar a algunas campañas de concienciación puestas en marcha por la DGT.
Licitación
Pero antes hay que contar con el vehículo. El anuncio para su licitación puede verse en la web del Ayuntamiento (www.aytojaen.es) y lleva como título ‘suministro, mediante arrendamiento con opción a compra, de un vehículo dotado de un sistema móvil para la identificación de matrículas para el Cuerpo de Policía Local’. El presupuesto base de licitación es de 78.516 euros (IVA incluido).
Por tanto, dicho vehículo policial no será en principio adquirido por el Consistorio, sino que será una empresa quien lo suministre y la que cobre cada mes 1.635 euros. Al final de los cuatro años, el Ayuntamiento tendrá derecho a su compra pagando sólo 1.635 euros en concepto de valor residual.
Este dispositivo está presente en algunas ciudades. En Sevilla, por ejemplo, funciona desde hace un año y las principales infracciones denunciadas son por estacionar en doble fila o en zonas reservadas, circular por zona prohibida o invadir carriles.
Por otro lado, la Concejalía tiene presentará hoy otros cuatro vehículos policiales. En enero pasado presentó dos furgonetas para facilitar su presencia en los colegios y ocho motos para los barrios.

La familia de la víctima impugna un auto del instructor que sólo aprecia delito en uno de los agentes implicados La Audiencia ordenó en 2007 practicar nuevas pruebas

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El caso del ciudadano belga que resultó muerto en la vía pública mientras era detenido por la Policía Local sigue atascado en los juzgados tres años después de producirse los hechos. La familia de la víctima ha solicitado ahora que se acuse de homicidio por imprudencia grave a los cuatro agentes que participaron en la detención, y no sólo a uno de ellos.
En un escrito dirigido al Juzgado de Instrucción número 2 de Marbella, el abogado de la acusación ha apelado contra el auto de diciembre de 2008 en el que se imputa por un delito de homicidio por imprudencia a uno de los cuatro policías implicados, y sólo de una falta de lesiones a los otros tres. Este auto, según el abogado de la acusación, omite los «contundentes indicios de criminalidad» que pesan sobre los cuatro policías locales, como las declaraciones de cuatro testigos protegidos, el informe de la segunda autopsia o la transcripción de las llamadas al 061, que demostrarían que los agentes pidieron asistencia médica cuando el detenido ya había perdido la vida.

Nuevas pruebas
El recurso sostiene que el auto recurrido supone una evidente vulneración del derecho a la tutela judicial efectiva y hace suyo el argumento de la Audiencia Provincial, que en junio de 2007 ordenó la práctica de nuevas pruebas.
La familia sostiene que el auto del instructor no se ajusta a la gravedad de los hechos, y apunta que existen pruebas suficientes para acusar a los cuatro policías locales por homicidio por imprudencia grave, detención ilegal, lesiones graves y abuso de autoridad.
Los hechos se remontan al 6 de febrero de 2006, cuando Lieven Franz Herman de Wilde se encontraba en la céntrica calle Camilo José Cela, junto al paseo marítimo, vestido sólo con un pantalón de un pijama. La policía aseguró que recibió llamadas que denunciaban una supuesta actitud agresiva del belga, lo que no ha sido confirmado en el proceso. La grabación de esas supuestas llamadas no han sido aportadas a la causa.
Por el contrario, varios testigos han señalado la violencia con la que se emplearon los policías, y coincidieron en señalar, durante una rueda de reconocimiento, a uno de los agentes que le detuvieron como el más violento del grupo.Los cuatro agentes que intervinieron en la causa se encuentran en libertad e incorporados a sus puestos en la Policía Local.
Aunque en un principio se apuntó que la víctima podría ser un turista, posteriormente se comprobó de que se trataba de un vecino de Marbella que incluso vivía en la misma calle que uno de los agentes implicados.