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Archive for 17 febrero 2010

DIEZ NUEVOS VEHÍCULOS PARA LA POLICÍA LOCAL

 

Diez nuevos vehículos para la Policía Local

 

La Policía Local de Murcia cuenta con diez nuevos vehículos -cinco furgonetas destinadas al Grupo Especial de Seguridad Ciudadana (GESC) y cinco coches radiopatrullas, cuyo coste global es de 298.000 euros-, que fueron presentados ayer en la plaza Belluga de la capital. El alcalde, Miguel Ángel Cámara, quien asistió al acto, destacó que en la presente legislatura se han incorporado 122 nuevos agentes al Cuerpo, que ya tiene 640 efectivos, “para ofrecer un mejor servicio a los ciudadanos en materia de seguridad”, al tiempo que recordó a la Delegación del Gobierno la “necesidad de construir de una vez el cuartel de la Guardia Civil en Torreagüera, para lo que ya hemos cedido terrenos”. En la actualidad, la Policía Local de Murcia dispone de 305 vehículos, de los cuales 85 son turismos, 172 motocicletas, 15 todoterrenos, 31 furgonetas y 2 ciclomotores.

POLICÍAS LOCALES Y MOSSOS REALIZAN 6.800 DROGOTEST EN 2009

  

 Las Policías locales de Catalunya y Los Mossos d’Esquadra realizaron 6.802 drogotest en 2009 en toda Catalunya, con un total de 4.432 positivos definitivos –un 65,15% del total–, según datos del Servei Català de Trànsit (SCT).

 

En una entrevista de Europa Press, el responsable de la Oficina del Plan de seguridad vial de Trànsit, Xavier Almirall, explicó que los Mossos realizaron 5.375 pruebas de drogas, de las que dieron positivo inicial 3.570 y definitivo 3.239, y las Policías locales 1.427 test, con 1.224 positivos iniciales y 1.193 definitivos.

Así, del total de positivos iniciales, un 92,45% fueron confirmados en el laboratorio, lo que significa que el test es “fiable”, según Almirall.

De cara a este año, ambos cuerpos policiales adquirirán unos 10.000 kits para realizar la prueba de detección de drogas a los conductores por unos 120.000 euros, la mitad costeadas por la policía autonómica y la otra mitad los Ayuntamientos conjuntamente con el Servei Català de Trànsit (SCT).

Almirall señaló que para detectar el consumo de drogas, primero se hace un test indiciario, que cuesta unos 12 euros –el que han adquirido las policías–, y luego se hace un análisis en el laboratorio que es el que tiene valor legal, y que está en torno a los 45 euros. En total, la prueba cuesta a la administración unos 60 euros.

El principal estupefaciente consumido por los conductores es el cannabis –un 60,72%–, seguido de la cocaína –28,07%–, las anfetaminas –6,48%– y las metanfetaminas y opiáceos –1,29%–.

Desde 2005, cuando empezaron a realizarse este tipo de pruebas en Catalunya, se han practicado 14.410, una cifra muy pequeña si se tiene en cuenta que cada año se hacen alrededor de medio millón de pruebas de alcoholemia a los conductores catalanes.

Respecto a la propuesta del comisario jefe de la División de Tráfico de los Mossos, Sergi Pla, de que a los conductores que den positivo se les cobre el drogotest, Almirall dijo que es “complicado jurídicamente” porque son los policías quienes les obligan a hacerla. Así, explicó que desde el SCT no tienen previsto “avanzar en este sentido”.

Explicó que en el caso del control de alcoholemia, si el presunto infractor pide una segunda prueba porque alega que la que le han hecho no es válida, en el caso de que finalmente dé positivo, debe costear ese nuevo análisis, pero porque es una decisión voluntaria.

Según Almirall, es complicado conseguir una prueba que se pueda practicar ‘in situ’ y que sea completamente fiable porque “hay muchas sustancias que puedan enmascarar” los resultados, contrariamente a las de alcohol, que son “muy claras”. Por ello, es indispensable repetirlas en el laboratorio, lo que las encarece.

Así, el objetivo es dar con un aparato que sea “suficientemente seguro” para que lo certifique el Centro Español de Metrología, y desde el SCT están promoviendo un proyecto europeo para detectar la presencia de las drogas a través de biosensores, en el que trabajan desde el Instituto de Microelectrónica de Barcelona.

Almirall hizo hincapié en que esta es la línea a seguir para abaratar el coste de este tipo de test, que están tratando de que cada vez esté más extendido en Catalunya, y que, además de los Mossos, las realizan más de 100 policías locales, especialmente la de los municipios más grandes.

“Nuestra estrategia no está en hacer muchas pruebas porque es complicado, sino en que lo pueda hacer todo el mundo, en cualquier punto de Catalunya”, apuntó Almirall, que añadió que trabajan sobre la “incertidumbre” de no saber cuándo “te puede tocar” para disuadir a los conductores

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FUENTE : BARCELONA,  (EUROPA PRESS)