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Archive for 14 junio 2011

LA POLICIA LOCAL INCAUTA 201 BELLOTAS DE RESINA DE HACHÍS (PL CARTAGENA)


 

Agentes de la Policía Local detuvieron el pasado viernes en Pozo Estrecho a cuatro individuos por un delito contra la salud, tras incautarles 201 bellotas de resina de hachís, dos teléfonos móviles, una bolsa de 10 gramos de marihuana y otra con pequeñas cantidades de hachís.

 

Los hechos tuvieron lugar por la noche, cuando una patrulla policial recibió aviso de una riña en la que se habían producido varios disparos.

 

Una vez en el lugar de los hechos, y gracias a la colaboración del vecino que dio el aviso, miembro de la Guardia Civil, quien en el momento de presenciar el suceso se encontraba en su domicilio, los agentes pudieron detener a uno de los implicados, natural de Marruecos, el cual había sido maniatado y amenazado con un arma de fuego por otros tres individuos también de origen magrebí, que lograron escapar en un vehículo al percatarse de la presencia de testigos en las inmediaciones.

 

Tras la identificación del implicado, los agentes procedieron al registro del cobertizo donde tuvo lugar la riña, localizando entre unas maderas las bellotas de resina de hachís y el resto de material incautado.

 

Finalmente, durante la mañana del sábado se logró la localización y detención de todos los presuntos implicados en el suceso, que fueron puestos a disposición de la autoridad judicial por un presunto delito contra la salud pública.
 

LA POLICIA DEFIENDE QUE SU ACTUACIÓN EN LOS DESALOJOS DE CABANYAL FUE “CONGRUENTE, PROPORCIONADA Y OPORTUNA”

El fiscal pide la absolución para los dos agentes acusados de lesiones aunque ve un “exceso de violencia” en la actuación policial.
  • EUROPA PRESS. VALENCIA 14.06.2011
  • Uno de los agentes de Policía acusados de una falta de lesiones y de daños por su intervención en los desalojos de varias personas en el barrio valenciano de El Cabanyal el día 8 de abril de 2010 ha defendido que el uso de la fuerza fue “congruente, proporcionada y oportuna”. Frente a esta afirmación, el fiscal, aunque ha pedido su libre absolución porque no tuvo una participación directa en los hechos, ha recriminado el “exceso de violencia” y ha afirmado que “se deberían haber agotado todas las posibilidades para calmar las circunstancias”.

    La Policía defiende que su actuación en los desalojos de Cabanyal fue

    Tanto este agente de Policía Nacional como otro de Policía Local, juzgados este martes en Valencia, están acusados por parte de la acusación particular de una falta de lesiones y de otra de daños, mientras que el ministerio público y las defensas han reclamado su libre absolución al no considerarles autores directos de los hechos que se les imputan.

    El denunciante, Faustino Villora, uno de los portavoces de la plataforma Salvem El Cabanyal, les acusa de las agresiones que sufrió por parte de otros agentes a su cargo durante los desalojos del 8 de abril del pasado año, cuando una excavadora se dirigía a derribar una de las viviendas ubicadas en la calle Francesc Eiximenis de El Cabanyal, a la altura del número 33.

    Tal y como ha relatado Villora ante el magistrado, él secundó junto a otras personas una “sentada pacífica” para evitar el derribo de este edificio, con una actitud “pasiva” y “en absoluto nada violenta”. En un momento determinado, llegó una máquina excavadora escoltada por varios agentes de Policía Nacional y, sin ningún aviso previo, “comenzó la carga contra nosotros”, ha dicho.

    “Nunca oí ningún aviso de que iba a haber una carga. Nunca se nos dijo que dejáramos la vía o que nos levantáramos. Yo empecé a recibir porrazos por todos los lados y en seguida me tapé la cara. Hubo un momento en el que perdí la noción de dónde estaba, durante uno o varios minutos, y me desperté al otro lado de la calle”.

    Villora también ha indicado que en ese transcurso, varios agentes le cogieron por los brazos y las piernas para levantarlo del suelo, y en ese intervalo le quitaron un zapato ortopédico, cuyo coste, según ha dicho, es de unos 210 euros el par. “Luego estuve pidiendo a la Policía que me devolviera el zapato, porque lo habían tirado a la pala de la excavadora, pero no quisieron”, ha lamentado.

    Tras ello, se dirigió a diferentes agentes para pedirles el número de identificación, y el día 12 de abril presentó una denuncia en el juzgado de guardia. Sin embargo, Villora no ha podido concretar que los dos policías a los que denunció fueran los que le agredieron. De hecho, ha señalado que los denunció como “responsables” del Cuerpo.

    Respecto a uno de ellos, el de Policía Local, ha afirmado que no sabe si le golpeó, y también ha aseverado que no lo vio a su lado en el momento de la carga policial. En cuanto al Policía Nacional, ha afirmado que tampoco lo vio a su lado, y que denunció “al que me dio el número de identificación”, ha dicho.

    Por su parte, el agente de Policía Nacional ha explicado que él formaba parte del dispositivo policial que actuó ese día, en concreto, ha dicho que era el coordinador de la Unidad de Intervención. Ha narrado que recibió una orden de sus superiores para que colaborasen con la Policía Local para lograr que una excavadora derribara un edificio en El Cabanyal.

    “Se me pide que colaboremos con la Policía Local, así que ordeno al jefe de Grupo que lo haga y él realiza la actuación”, ha relatado. Así, ha defendido que él no instruye esa actuación y que, de hecho, estuvo en la estación de El Cabanyal “a la expectativa”. “Yo no me desplazo, sólo doy indicaciones”. Al ser preguntado por si ordenó utilizar la fuerza, ha respondido: “nuestra misión era meter una la máquina, y quien tenía que valorar el empleo de la fuerza era el inspector que estaba allí”.

    También ha comentado que los agentes se limitaron a intentar quitar a la gente que estaba sentada “usando las manos”. Cuando “fueron recibidos con patadas, agresiones y escupitajos, entonces se usa el medio proporcional que tenemos nosotros, que es la defensa”, ha apostillado. Ha asegurado que él no vio al denunciante y ha concluido sus declaraciones con la siguiente frase: “el uso de la fuerza fue congruente, proporcional y oportuna”.

    “sólo recibí órdenes”

    Por su parte, el otro agente de Policía Local acusado ha explicado que ese día ejercía de jefe de unidad de un lado de la calle, “pero lo que ocurrió tuvo lugar en frente”, así que ha aseverado que no presenció la carga policial puesto que “estaba preocupado de los que estaban en mi lado”. “Sólo recibí órdenes y yo no di ninguna porque había un superior ahí”, ha dicho.

    Los cuatro testigos que ha sido citados ante el juez han narrado las agresiones pero tampoco han podido identificar a los acusados como autores directos de los hechos. Uno de ellos, un periodista que estaba cubriendo la información, ha explicado que no los puede reconocer porque “iban con cascos y era difícil poder reconocerles”. Otra testigo ha dicho que no reconocía a los acusados pero ha comentado que le resultan “familiares”.

    Ante estos hechos, el ministerio fiscal pide la libre absolución para los dos policías acusados por no quedar acreditada su participación directa en los hechos, que “terminaron con lesiones y otros perjuicios sufridos por Faustino Villora”.

    También se ha referido a las palabras pronunciadas por el agente de Policía Nacional y ha dicho que él no considera que la actuación fuese “ni proporcionada ni oportuna”. De hecho, opina que hubo un “exceso de violencia” y que “se deberían haber agotado todas las posibilidades para calmar las circunstancias”.

    Por su parte, la acusación particular ha pedido que se les condene a los agentes por una falta de lesiones y otra de daños al estimar que no es cierto que sólo la autoría material de las faltas pueda dar lugar a una condena. De hecho, se ha referido a conceptos como “autoría mediata” o “inducción”. Por último, los letrados de los agentes han pedido la absolución para sus representados.

    UN PROFESOR AL FRENTE DE LA POLICIA

    El decano de los mandos de la Comunidad da también clase en la Universidad

    F. JAVIER BARROSO – Madrid – 14/06/2011

     

    Estanislao Gil Sacristán es algo reticente a salir solo en la foto. Este oficial, con casi 29 años de servicio, asegura que los muchos o pocos éxitos que haya conseguido en su dilatada carrera se deben al equipo que tiene detrás. A los agentes y mandos que están día a día al frente de los problemas que surgen en Majadahonda, un tranquilo municipio de 70.000 habitantes. Convencerle para la fotografía cuesta un poco de trabajo, dada la discreción que destila el oficial jefe de la Policía Local majariega. Tiene a su orden 135 policías, lo que supone casi dos agentes por cada 1.000 habitantes. A sus 60 años, Gil es el decano de los jefes de Policía Local de la Comunidad. “Y casi me atrevería a decir que de toda España, pero no me gustaría aventurarme a tanto por si me equivoco”, concede con gran humor.

    Uno de sus peores momentos fue el crimen de un joven hace 13 años

    “Lo que el agente necesita para su trabajo no siempre está en los libros”

    Hace unas semanas recibió la medalla de plata de la Comunidad de Madrid por su trayectoria. Y además de discreto es un hombre querido por sus compañeros: Lo propusieron para el galardón sus homólogos, en especial los de los municipios vecinos de Las Rozas, Pozuelo de Alarcón y Boadilla del Monte.

    La carrera policial de Gil comenzó casi por casualidad. Profesor de un colegio de Vallecas, vio un anuncio en la prensa en el que se convocaba la plaza de suboficial jefe para Majadahonda. Pese a que no había tenido ninguna relación con este mundo, decidió presentarse, ya que su trabajo en el centro escolar no pasaba por sus mejores momentos. Cuando llegó la hora de las oposiciones, estuvo a punto de abandonar. “Había muy mala organización y me desanimó bastante. Estuve a punto de irme, pero me quedé por un compañero que no tenía coche y me pidió que le llevara luego hasta Madrid. Al final, hice las pruebas”, rememora el oficial jefe. Pero apenas le dio importancia. “De hecho, tenía que haber iniciado los estudios en la academia un lunes y no me presenté hasta el miércoles”, comenta mientras sonríe. Hasta que una mañana llama al Ayuntamiento y le dicen que él era quien había aprobado.

    El currículo de Gil casi apabulla. Además de la licenciatura de historia, decidió formarse nada más terminar su paso por la academia en la nueva especialidad. Primero estudió Criminología en la Universidad Complutense y luego siguió por la rama jurídica. Se licenció en Derecho, después terminó Ciencias Políticas en la rama de Gestión y Administración Pública y, al final, se doctoró en Derecho Administrativo con la tesis Participación de los entes locales en la seguridad pública. Ahora también es profesor de la Universidad Carlos III.

    -¿Y le ha dado tiempo para vivir?

    -[Sonríe] Todo esto lo ha pagado mi familia. Cuando terminábamos de cenar, me ponía a estudiar hasta la una de la madrugada. Eso me ha permitido acabar todo lo que he empezado.

    Un día cualquiera comienza a primera hora, cuando llega al despacho y se reúne con sus mandos. Despachan todos los temas pendientes y estudian las incidencias que se hayan producido durante las horas anteriores. “Después me toca el trabajo burocrático, firmar, ver los expedientes, que es lo que menos me gusta, aunque es parte de mi trabajo”, reconoce el mando majariego.

    Después mantiene reuniones en el Ayuntamiento o con personas relacionadas con su trabajo, como la juez decana del municipio, el teniente de la Guardia Civil… “La coordinación en temas policiales y de seguridad es fundamental. No se trata de ser el número uno o tener más competencias que nadie, sino de que el ciudadano tenga una respuesta adecuada a los problemas que tiene”, reconoce Gil. Por las tardes, unas las pasa en el despacho y otras impartiendo clase en la universidad.

    Una de las frases que más repite es que los policías deben actuar siempre “de una forma correcta, como servidores públicos”. “Las exigencias del vecino de Majadahonda son muy altas. Pide una atención de mucha calidad. Puede ser consecuencia del alto nivel de vida que hay en el municipio”, relata. “Lo que el policía necesita para desarrollar su trabajo no siempre está en los libros. Eso lo da la vida y muchas veces consiste en escuchar a la gente y tomar la decisión adecuada tras oír a todo el mundo”, afirma Gil.

    El mando reconoce que los medios con los que cuenta Majadahonda son “muy buenos”. Todos los agentes están localizados en tiempo real mediante GPS gracias a los radiotransmisores que llevan, al igual que los vehículos. Eso permite ver en un mapa digital dónde está cada agente y destinar al que esté más cercano a la llamada de un ciudadano. Las instalaciones se han quedado obsoletas para 135 agentes. Se montaron en un antiguo colegio cerca del Ayuntamiento y de la Gran Vía, pero ya tienen repuesto. En breve comenzarán las obras de una nueva sede policial que será de las más modernas de la región, según explica Gil.

    Uno de los peores momentos en su carrera se produjo la madrugada del 28 de junio de 1997, cuando el estudiante de tercero de Derecho Fernando Bertolá, de 21 años, murió al ser apuñalado por Antonio de Lucas Andreu, alias El Mechinas. Este fue condenado a 21 años de prisión. “Fue un golpe muy duro porque era un chaval muy joven”, describe el jefe de policía. “¿Buenos momentos? Ha habido muchos. Los más gratificantes son cuando la gente me ve por la calle y me agradece que le resolviera algún problema”, añade.

    TRES “INDIGNADOS” DETENIDOS POR LA POLICIA LOCAL DE PALMA

    11/6/2011 – 19:49
    PALMA DE MALLORCA, 11 (EUROPA PRESS)

    Los tres ‘indignados’ que han sido detenidos este mediodía por la Policía Local tras haberse encaramado por unos andamios y haber subido hasta el balcón del Ayuntamiento de Palma pasarán la noche en los calabozos de la Policía Local de San Fernando, por lo que será este domingo a las 10.00 horas cuando pasen a disposición judicial y el juez, tras tomarles declaración, decida dejarles en libertad o decretar alguna medida cautelar contra ellos.

    Así han informado fuentes de la Policía Local de Palma a Europa Press, que han indicado que a estas tres personas, que formaban parte de un acto organizado como respuesta al traspaso de poderes que tenía lugar en el consistorio palmesano, se les imputa un delito de desobediencia y de resistencia a la autoridad.

    Tras subirse al balcón y saludar al resto de personas concentradas, han sido esposados y conducidos, por la parte trasera del Ayuntamiento, a un furgón policial. No obstante, varios ‘indignados’ se han concentrado frente al vehículo para impedir su paso, por lo que la Policía ha efectuado varios empujones a estas personas para permitir el traslado.

    Los tres detenidos, que forman parte del grupo de más de 300 personas que han participado este sábado en un ‘funeral’ por la democracia. Cabe recordar que la marcha en la que participaron estas tres personas partió sobre las 11.00 horas de la Plaza España y finalizó a las puertas del Consistorio, donde realizaron una cacerolada, coincidiendo con el cambio de Gobierno en el Ayuntamiento de Palma y la toma de posesión del nuevo alcalde, Mateo Isern.

    El acto de los tres ‘indignados’ se produjo minutos después de que abandonara el Ayuntamiento el nuevo alcalde de Palma, el ‘popular’ Mateu Isern, quien fue recibido por los 300 ‘indignados’ con abucheos y con gritos de ‘fuera’, ‘ladrones’ y ‘no hay pan para tantos chorizos’. Preguntado sobre su valoración acerca de esta concentración, Isern ha indicado que no quería hacer ninguna declaración al respecto.

    Tras la salida a pie del alcalde, varios simpatizantes del PP se asomaron al balcón del Ayuntamiento con banderas y gorros de este partido, lo que provocó que los ‘indignados’ empezaran a gritar ‘queremos subir, queremos subir’.

    Acto seguido y cuando la rúa tenía pensado regresar de nuevo a la Plaza España, los tres jóvenes que fueron arrestados se encaramaron a unos andamios colocados en la fachada del Ayuntamiento y con gran agilidad y ante la mirada atónita de los agentes de la Policía Local que se encontraban abajo subieron hasta el balcón del Ayuntamiento, desde donde saludaron a las personas integrantes del movimiento 15-M

    POLICIAS LOCALES DE TODA ESPAÑA SE FORMAN EN DOCUMENTOSCOPIA EN SAN VICENTE

     
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    Los policías se forman para la detección de documentos y objetos de valor falsificados
     

    Entre los agentes se encuentran conocidos expertos como Pagán y Dario, Colmillo Blanco o Starky…

    Cuarenta agentes de toda España participan en un seminario sobre Documentoscopia en la Jefatura de la Policía Local de San Vicente

    Fuente: Ayuntamiento de San Vicente del Raspeig

    Un total de cuarenta agentes de policías locales de toda España participan en las III Jornadas sobre Documentoscopia, que organiza la Asociación Nacional de Técnicos Universitarios en Documentoscopia, en la Jefatura de la Policía Local de San Vicente del Raspeig. El objetivo de este seminario es ofrecer información para la detección de documentos, objetos de valor y obras de arte falsificados.

    El concejal de Policía Local, José Vicente Alavé, ha destacado “la importancia de la formación de los agentes de la Policía Local en la detección de documentos y objetos falsificados que se han convertido en uno de los objetivos de las redes internacionales de delincuencia y donde los patrulleros pueden desempeñar un papel importante en su detección”.

    En el seminario participan agentes de la Policía Local de Getxo (Vizcaya), Marbella (Málaga), Murcia, San Roque (Cádiz), Molina de Segura (Murcia), Rubí (Barcelona), Alzira y Gandía (Valencia), Guardamar del Segura, Pinoso, Elda, el Campello, Castalla y San Vicente del Raspeig (Alicante).

    También participan socios de la entidad organizadora y alumnos de la Universidad de Alicante.

    Entre las ponencias que se están impartiendo se encuentran: “Sistemas de impresión, visión criminológica”, “Medidas de seguridad en documentos de identidad”, “Permisos de conducción de distintos países”, “Clonación de tarjetas de crédito”, Análisis espectral, metamérico, cromático y colorimétrico de tintas”, “DNI y cartas de identidad extranjeras”, “Delitos tecnológicos y evidencias digitales”, “El patrullero y la falsificación de moneda”, “Documentos relativos al tráfico” y “Análisis de la firma en las obras de arte. Protocolo, casuística y falsificaciones”.

     

    NOTICIA PUBLICADA EN : http://carris.wordpress.com/2011/06/11/policias-locales-de-toda-espana-se-forman-en-documentoscopia-en-san-vicente/

    LA POLICIA LOCAL DE TALAVERA (TOLEDO) RECUPERA 6.000 € Y SE LOS ENTREGA A SUS PROPIETARIOS

    La Oficina de Objetos Perdidos de la Policía Local de Talavera de la Reina (Toledo) ha entregada a sus propietarios, personas de nacionalidad chilena, una cartera que, entre otros efectos, contenía 6.000 euros.

    En nota de prensa, la Policía Local ha explicado que además del dinero, la cartera contenía cuatro pasaportes, diversas facturas, varias reservas de avión, un permiso internacional de conducción, un teléfono móvil.

    UNIPOL (GRUPO ESPECIAL POLICIA LOCAL TENERIFE) Y UIP DE LA POLICIA NACIONAL INTERVIENEN ANTE LOS MANIFESTANTES QUE ESTABAN EN EL PLENO DEL AYUNTAMIENTO DE SANTA CRUZ DE TENERIFE

    Agentes de la Unipol, de la policía local santacrucera, y miembros de la policía nacional  tuvieron que intervenir ante varios jóvenes en la concentración que tuvo lugar al mediodía de este sábado en la calle General Antequera, trasera del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife.

    Unas 200 personas, pertenecientes a la Plataforma Vecinal Contra el PGO y al movimiento 15M, aguardaban con cacerolada la salida de los concejales electos, a ambas partes de la calle.

    Sobre las 10.30 horas, ambos colectivos han expuesto pancartas de protesta en las que se podía leer “¡Indignados!”, “¡El obrero tiene más necesidad de respeto que de pan!” o “‘¡No a este PGO!” y corearon consignas como ”¡Ahí está la Cueva de Alí Babá!” o “¡Que no, que no, que no nos representan!“.

    Al ir saliendo los vehículos de los concejales, los jóvenes ocuparon la calzada realizando una improvisada sentada con el fin de parar y hablarles a los concejales, realizando así una resistencia Pasiva, en la cual tuvo que intervenir la Policia.