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Archive for 21 abril 2014

Disparos al aire. ¿Son mortales?


He escuchado decir en repetidas ocasiones que una bala disparada al aire y en vertical, caerá con una velocidad tal que puede matar a una persona, algunos afirman incluso que el proyectil caerá con la misma velocidad que tenía en boca cuando salió del cañón, ¿es esto cierto?

La fatalidad de los disparos realizados en vertical es una afirmación tan habitual como errónea. El grado de aceptación de esta tesis lo podemos comprobar en la desacertada cita recogida de un reputado manual de tiro policial:

“Un proyectil lanzado al espacio en vertical sube hasta más de 800 metros y cae con una velocidad suficiente para perforar el cráneo a un ser humano, causando severas lesiones o incluso la muerte”

Como vamos a ver, esta afirmación es fruto del desconocimiento del concepto de velocidad terminal. Todos los profesionales estamos de acuerdo en que los disparos al aire son peligrosos y hay que evitarlos a toda costa pero es totalmente falso que un proyectil disparado en vertical (recalco lo de vertical) pueda matar a una persona durante su caída. Si esto fuera cierto, las tormentas de granizo serían algo apocalíptico, algunas piedras de hielo pesan más que una bala y caen de grandes alturas pero no recuerdo que nadie que haya sufrido lesiones graves por tormentas de granizo.

A vueltas con la física

Supongamos que usted tiene un pulso inalterable y que es capaz de disparar una bala con una trayectoria perfectamente perpendicular al suelo. Ahora nos planteamos dos preguntas:

1º¿Cuál será la altura máxima del proyectil?

2º¿Con que velocidad llegará al suelo?

Una vez que la bala es disparada, comienza su ascenso con una determinada velocidad inicial, esta velocidad depende del tipo de cartucho, carga de proyección, etc. Durante la subida la bala irá perdiendo velocidad hasta llegar al punto más alto de su trayectoria donde se detiene, es decir, que toda su energía cinética se ha transformado en energía potencial. El proyectil comienza entonces su camino de vuelta a la tierra acelerado por la fuerza de la gravedad.

Altura máxima

Mediante simuladores balísticos que tienen en cuenta la densidad del aire, el coeficiente de rozamiento de la bala, etc y tomando como ejemplo un cartucho del 9mm que tiene una velocidad inicial de 350 m/seg; Podemos concluir que el proyectil de este calibre disparado en vertical alcanza una altura máxima de aproximadamente 800 metros.

Velocidad con la que llega al suelo.

Para calcular la velocidad de impacto del proyectil en el momento que toca tierra debemos tomar como referencia esos 800 metros y calcular primeramente el tiempo que tardaría la bala en llegar al suelo.

El tiempo empleado en el recorrido descendente lo obtendremos de la siguiente fórmula:

h=V0.t+½.g.t2

h = altura que son 800 metros

V0 = velocidad inicial, que en este caso es cero ya que la bala cuando comienza a descender está parada.

t = tiempo

g = gravedad 9.8 m/s

h=V0.t+½.g.t2

800 = ½ 9´8.t2

t = √800/4´9

t =12 segundos tardaría el proyectil en volver al suelo desde su punto más alto

Una vez que sabemos el tiempo del recorrido de vuelta, podemos calcular la velocidad con la que caería al suelo, mediante la fórmula del movimiento rectilíneo uniformemente acelerado.

Vf = V0+g.t

Vf = 0+9´8.12

Vf = 9´8.12

Vf = 117 m/s sería supuestamente la velocidad con la que la bala cae al suelo desde 800 metros de altura.

Los forenses admiten que para que un proyectil atraviese el cráneo de un adulto, produciendo lesiones graves o la muerte, tiene que alcanzar una velocidad mínima de 100 m/s. Por lo tanto, ¿podría matarnos?

Pues no! La razón es que en nuestros cálculos no estamos teniendo en cuenta la velocidad terminal.

Esto de la velocidad terminal, que mis amigos de la Brigada Paracaidista conocen a la perfección, habría que explicárselo a los instructores de tiro que hablábamos al principio. Veamos en qué consiste este concepto:

“Cuando un objeto cae de una determinada altura, el aire ejerce una fuerza de rozamiento sobre él. Cuanto más deprisa caiga el objeto, más rozamiento produce el aire, así sucesivamente hasta que el sistema se equilibra; Pese a que la gravedad terrestre intenta acelerar aún más el objeto, el rozamiento contra el aire es tan grande que no lo permite y llegados a este punto velocidad de caída es constante hasta que toca el suelo”.

Para conocer la velocidad máxima de caída de un objeto, además de formulas matemáticas complejas, se puede utilizar un túnel de viento. La prueba consiste en inyectar aire a determinada velocidad en un tubo hasta que el peso de la bala se iguala con el flujo de aire inyectado.

En al caso de la munición de 9mm, el flujo de aire es de unos 170 km/h o 47 m/seg. Esta es la velocidad máxima que puede alcanzar una bala de 9mm caída del cielo en vertical.

Otro dato interesante que nos proporciona el túnel de viento es que la velocidad terminal del proyectil de 9mm en caída libre se alcanzaría a los 130 metros. Da igual donde se detenga la bala en su trayectoria ascendente, ya pueden ser los 800 metros mencionados o 5 kilómetros, al final es como si nos hubiera caído la bala en la cabeza desde una altura de 130 metros. Suficiente para hacernos un chichón, pero no para matarnos.

Entonces, ¿por qué se dice siempre que disparar al aire puede ser letal?

Disparar al aire claro que puede ser letal, pero no cuando el disparo es perfectamente vertical como algunos afirman. Cuando el cañón de nuestra arma está ligeramente inclinado, el proyectil no asciende hasta que se para si no que mantiene cierta velocidad horizontal durante su recorrido, convirtiéndose en un tiro parabólico.

En casos de disparos al aire con determinado ángulo respecto a la vertical, si se podría herir gravemente o incluso matar a una persona situada a muchos metros de distancia. ¡Este es el verdadero peligro! La diferencia entre este caso y el anterior es la cantidad de energía que se transfiere en cada dirección.

Cuando el tiro es vertical, el proyectil va agotando su velocidad a medida que asciende, hasta que la pierde por completo al llegar al punto de máxima altura. En ese momento empieza a caer, acelerado solo por la fuerza de gravedad hasta alcanzar la velocidad terminal.

Pero cuando reducimos el ángulo respecto al suelo, el tiro se convierte en parabólico y mantiene cierta velocidad horizontal durante su recorrido. Si se disparada en el ángulo correcto, esa bala al caer podría matar a una persona aunque estuviese a distancias considerables. De hecho cada año mueren decenas de personas por disparos al aire e incluso en algunos paisen existen campañas para evitar estos disparos tan habituales en diferentes celebraciones.

Agujero en la puerta de una vivienda producido por disparos realizados al aire durante las celebraciones de año nuevo en Colombia.

Para entender la descomposición de las fuerzas en el tiro parabólico podemos valernos del siguiente esquema:

En ningún punto del recorrido la velocidad del proyectil es igual a cero

Como acabamos de ver, lo que determina como de peligrosos son los proyectiles disparados al aire, es el ángulo. Para ángulos muy abiertos respecto al suelo, la parábola será muy cerrada y casi toda la energía terminará disipándose en el eje vertical, por lo que la bala tendrá una velocidad horizontal muy baja y será prácticamente inofensiva, cosa que no ocurre a medida que nos alejamos de la vertical ya que la bala conservará parte de su velocidad horizontal.

Riesgo según el ángulo del disparo al aire.

Texto: Diego Casais
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De soldados a policías locales: Defensa aprueba un plan para dar salida laboral a quienes abandonen las Fuerzas Armadas

Los municipios madrileños reservarán el 20 por ciento de las plazas para militares de toda España

Aquellos militares de tropa y marinería que no consigan la renovación de sus contratos y, por tanto, queden expulsados de las Fuerzas Armadas podrán acceder con mayor facilidad a una plaza como policía local en ayuntamientos de la Comunidad de Madrid.

Agentes de la Policía Municipal de Madrid; y la comisaría del distrito de Arganzuela.

Gracias a este convenio, los ayuntamientos madrileños podrán reservar plazas a militares de tropa y marinería en las convocatorias de ingreso como policía local. El requisito es haber servido durante cinco años en las Fuerzas Armadas españolas.

Se contempla, en concreto, la reserva de un cupo del 20 por ciento de las plazas ofertadas en total, que irán destinadas sólo a militares que se acojan a este programa.

La no renovación de compromisos de militares de tropa y marinería es un problema al que Defensa lleva tiempo intentando encontrar solución. Así nació la iniciativa SAPROMIL, que busca ‘recolocar’ en el sector civil a aquellos que dejen las Fuerzas Armadas.

El proyecto, al que se ha denominado Salidas Profesionales de los miembros de lasFuerzas Armadas (SAPROMIL), busca la reorientación laboral de los militares que decidan voluntariamente abandonar el Ejército, o que lo hagan de forma obligatoria.

Se trata de un extenso catálogo en el que las empresas privadas podrán buscar potenciales empleados especializados en distintas ramas, todos ellos procedentes de las Fuerzas Armadas. Una medida tras la que algunos ven una voluntad de Defensa de “adelgazar” el número de oficiales en el ejército.

El Ayuntamiento estudia cambiar los uniformes de su policía

Se acercan tiempos de cambio para la Policía Municipal madrileña. No sólo ha comenzado la tramitación del proyecto para crear la nueva Ciudad de la Seguridad –que reúna a todos los departamentos de este Cuerpo– en la Casa de Campo, sino que también se van a cambiar los distintivos de los vehículos policiales, algo que comenzará a verse en apenas unas semanas. Además, el concejal de Seguridad y portavoz del Gobierno local, Enrique Núñez, admite que están estudiando también el cambio en los uniformes de los agentes de la Policía Municipal, aunque en este sentido aún no tienen decidido un modelo concreto.

Si el asunto de la uniformidad aún está un poco «verde», no es éste el caso del cambio en los vehículos. De hecho, según pudo saber ABC, los primeros coches policiales que patrullen con la nueva rotulación podrán verse en apenas unas semanas. La idea es que cambien el fondo blanco con dibujo en damero azul que ahora utilizan por un fondo azul que incorpora grandes letras blancas con la palabra «Policía» y, en azul sobre fondo blanco y en cuerpo más pequeño «Municipal Madrid». El damero se mantiene, aunque también con cambios estéticos. Este diseño ya se puede ver en coches oficiales de la Policía Municipal. De hecho, es el que lleva el vehículo Volkswagen Phaeton que fue primer coche oficial del anterior alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón –que luego sustituyó por un vehículo híbrido–.

Este gran vehículo fue «reciclado» para el trabajo policial, y ya se exhibió ante el Príncipe de Asturias cuando acudió, el pasado año, a los actos del patrón de la Policía Municipal, San Juan Bautista.

Es intención de los responsables municipales de Seguridad dotar a los nuevos vehículos –entre los que probablemente habrá diferentes modelos, como Volskwagen Passat o Renault Megane– de las últimas novedades tecnológicas relacionadas con la seguridad. Incluso, avanzan, algunos de los nuevos modelos serán «auténticos pioneros en este sentido».

A corto plazo

El Gobierno municipal de Ana Botella tiene intención de que la «puesta de largo» de todas estas novedades se realice pronto. Precisamente, está pendiente la entrega al Príncipe Felipe de la Medalla de la Policía Municipal de Madrid, que le fue concedida por decisión municipal en noviembre de 2013, al cumplirse los 25 años de la concesión a su padre, el Rey Don Juan Carlos, del título de jefe honorífico del Cuerpo.

El reconocimiento coincidió además con la celebración del 175 aniversario de la creación del Cuerpo. El Príncipe Felipe es ya Oficial Honorífico del Cuerpo, un título que recibió a la edad de 13 años de manos del entonces alcalde, Enrique Tierno Galván.

Fuente: abc.es

Medidas de ‘convivencia’ en Madrid: 3.500 euros por ocho infracciones en 500 metros

‘El Confidencial’ ha dado un paseo de 500 metros, la distancia que separa la madrileña calle Montera de la de Costas, para comprobar in situ cuánto podría llegar a recaudar el consistorio dirigido por Ana Botella en sanciones tipificadas en la futura ordenanza de convivencia madrileña. La nueva normativa es todavía un anteproyecto de ley que el ayuntamiento de Madrid debería haber aprobado a inicios de 2014, pero todavía no se ha debatido en el Pleno.

La concejal de Asuntos Sociales, Lola Navarro, explicó en octubre, en la presentación del borrador de la Ordenanza de Convivencia Ciudadana, que amplía el catálogo de prohibiciones a las que estarán sometidos tanto los vecinos como los turistas que pisen las aceras municipales, que no se trata de coartar la libertad de nadie, sino de “limitar conductas que impiden a los demás el libre ejercicio de sus derechos”.

Un portavoz del ayuntamiento aseguraba a este diario que las únicas prácticas nuevas que se incluyen al catálogo que ya existía son: castigar a los conductores de los taxis de la droga (conocidos como cundas) y penalizar a aquellos que soliciten servicios de prostitución en plena calle. Sin embargo, en la nueva normativa municipal de convivencia se catalogan casi una treintena de infracciones como leves, lo que se traduce en que el coste para el ciudadano que infrinja la ley no excederá los 750 euros, dependiendo de la gravedad de los hechos, su trascendencia, o la alarma social producida.

Este diario no vio a nadie acampar, ni escupir, ni hacer necesidades fisiológicas, ni leer las cartas del tarot, ni tirando chicles ni papeles ni limpiando parabrisas en un semáforo. Sí se comprobaron otras conductas incívicas, las que se narran a continuación. En tan solo quince minutos, computamos ocho infracciones que ingresarían a las arcas municipales más de 3.500 euros si se confía en la buena voluntad del agente y en que pondrá la infracción más baja.

Protesta de prostitutas. (Efe)Pasando por alto los graffitis que decoran varias fachadas de la vía, el redactor se topa con el primer acto punible: la prostitución. La normativa recoge tres tipos de sanciones: solicitar servicios sexuales en la calle (la multa ascendería a 300 euros); hacerlo a la fuerza (750 euros) o promover la prostitución, por lo que habría que pagar 3.000 euros.

Limosna por 750 euros

En las inmediaciones de la Comisaría Municipal de Policía que hay en la misma calle se está cometiendo otra infracción: una mujer pide a los viandantes una ayuda económica. La cantidad de la multa, en este caso, también puede variar. Si el policía considera que simplemente está pidiendo una limosna, puede sancionarla con hasta 750 euros. Pero si cree que lo hace de manera organizada o con coacción, puede pedir más.

Ya en la mítica Puerta del Sol, las conductas incívicas se multiplican. Hay gente que ejerce actividades sin permiso: están los limpiabotas, a los que el ayuntamiento podría obligar a pagar 300 euros si les pillan, hasta los que venden pañuelos, que deberían abonar a las arcas públicas la misma cantidad. A los hombres-estatua que han reincidido… “nos han puesto dos multas”. 600 euros.

La policia vigila la Puerta del Sol. (Efe)Tampoco se libran de sanción los hombres disfrazados de dibujos animados, a quienes se les puede exigir hasta 300 euros. Abandonando Sol, enfilando la calle Costas, donde termina este viaje, se observa a una mujer pidiendo en la puerta de un McDonalds. La viandante asegura a este diario que desconoce que le pueden sancionar hasta con 300 euros. Si se levanta la vista, en el edificio contiguo varios recipientes con flores cuelgan del balcón. A 300 euros por maceta…

Justo al final del recorrido están los más perseguidos, los venderos del ‘top manta’, que sí reconocen abiertamente que están continuamente esquivando al a policía. A los 400 euros por detención, hay que sumar el valor de los bienes que le requisan. La factura, en apenas 500 metros, supera con creces los 3.000 euros a favor del ayuntamiento de Madrid.

Fuente: elconfidencial.com

Multado el concejal de Seguridad de Pamplona por triplicar la tasa de alcohol

El concejal de Seguridad Ciudadana del Ayuntamiento de Pamplona, Ignacio Polo, ha sido multado por la Policía Municipal por conducir con una tasa de alcohol que casi triplicaba el máximo legal, informan hoy Diario de Navarra y Diario de Noticias.

Los hechos, que la Policía Municipal de Pamplona asegura que no puede confirmar, tuvieron lugar ayer sobre las siete de la tarde, cuando Polo había estacionado un automóvil de propiedad municipal en el aparcamiento de superficie existente junto a la plaza de toros y, al sacar el vehículo, golpeó a otro coche.

La maniobra fue vista por un agente, que le hizo pasar en el lugar la prueba de etilometría, que dio un resultado de 0,65, cuando la tasa máxima legal es de 0,25, por lo que fue trasladado a dependencias de la Policía Municipal, donde, en una segunda prueba, dio una tasa de 0,75 y, en una tercera medición, de 0,64.

No está clara la repercusión que puede tener el incidente, ya que la tasa que puede suponer la imputación a un conductor por un delito contra la seguridad vial es de 0,60, aunque el margen de error de los aparatos de medición puede hacer que no haya finalmente ilícito penal.

De momento, sí se ha impuesto a Polo una multa de 500 euros y pérdida de seis puntos del carné de conducir por una infracción muy grave.

Fuente: elcorreo.com

Una de cada diez incautaciones de droga de la Policía Local es en operativos ante los colegios

La Policía Local de Vigo, realizó el pasado año un total de 121 intervenciones relacionadas con el consumo, tenencia y venta de estupefacientes en la vía pública, unas actuaciones que acabaron con nueve personas detenidas, once más imputadas y la incautación de unos 4,5 kilogramos de drogas y un centenar de pastillas. De esos 141 casos, 29 supusieron denuncias administrativas por consumo en la vía pública, y otras 79 fueron por tenencia.

Más del 10% de todos estos operativos se llevaron a cabo en las campañas periódicas que llevan a cabo los agentes a las puertas de los colegios e institutos de la ciudad, destinados a impedir la venta de drogas a los alumnos. Estos operativos escolares fueron el pasado año 13, con seis denuncias administrativas por consumo y otras siete por tenencia, si bien no hubo en estos casos ni detenidos ni imputados.

Los estupefacientes incautados fueron variados. Así, a las puertas de los colegios los agentes aprehendieron 18 gramos de hachís y 44 de marihuana. En el resto de la vía pública las incautaciones sumaron 996 gramos de hachís, 16,6 de cocaína, 2,2 de heroína y casi 3,4 kilogramos de marihuana, además de cien pastillas.

Estas actuaciones contra el consumo de estupefacientes en el municipio se extienden desde hace unos años a los conductores, que en determinados casos son sometidos a los “drogotests”. En 2013 fueron 55 las pruebas de este tipo realizadas por la Policía Local, una tras un accidente y el resto por otras infracciones o en controles preventivos. De todos ellos, resultaron positivas 37, lo que supone el 67% de los casos. El consumo de cannabis fue mayoritario en estos positivos, aunque también abundaron la cocaína y los opiáceos, con el añadido de que en algunas ocasiones un mismo conductor dio positivo por dos o más sustancias.

Buena parte de estas infracciones relacionadas con las drogas acaban en denuncias penales. Al respecto, los agentes municipales realizaron el pasado año 318 atestados en todo tipo de delitos, algo menos de los 337 del ejercicio anterior. En un 54% de los casos se trataba de delitos contra la seguridad del tráfico (171), que incluyen conducir bajo los efectos del alcohol o las drogas. Pero también hubo casos de hurtos (27), violencia de género o doméstica (18), contra la salud pública (16), robos (11) daños (10), lesiones (9), falsedad documental (4), estafa (4), propiedad industrial o intelectual (2) o personas en busca y captura (1), entre otros.

Por otra parte, la Policía Local inmovilizó ayer un turismo con el cepo en la calle Fernández Ladreda después de que su conductor diera positivo en un control de alcoholemia.

Fuente: farodevigo.es