Archivo

Archive for 5 mayo 2014

Detienen en Málaga a un hombre que escondía armas en su lugar de trabajo

Agentes de la Policía Nacional en una operación conjunta con la Policía Local de Málaga han detenido a un hombre de 32 años de edad el pasado 29 de abril como presunto autor de un delito de tenencia ilícita de armas en un Centro Logístico de Mercancías de Málaga. El arrestado había pedido permiso a su jefe para usar como trastero un altillo donde ocultó dos pistolas, munición para las armas y un arco.

La denominada operación ‘Boruja’ parte de informaciones policiales que apuntaban a que diversas armas podrían hallarse escondidas en un centro logístico de transportes de Málaga. La gran dimensión del lugar hizo que se contara con un dispositivo compuesto por 8 funcionarios para la búsqueda del sitio donde se ocultaba el armamento. Finalmente, los agentes identificaron a un empleado de un almacén de frutas que tenía escondidas en el altillo de su puesto de trabajo dos pistolas, una de ellas con el cargador insertado, un arco y diversa munición. Las investigaciones apuntaban a que el arrestado le habría pedido permiso a su jefe para usar como trastero el altillo de su puesto de trabajo alegando que le faltaba espacio en su casa con el fin de esconder las armas y la munición.

Gracias a la colaboración del servicio de Intervención de Armas de la Comandancia de Guardia Civil en Málaga, los agentes pudieron determinar que el trabajador natural de Málaga y nacido en 1982 no tenía licencia de armas ni era titular de ninguna de ellas. Por este motivo se procedió a su detención como presunto autor de un delito de tenencia ilícita de armas. Este hombre ya había sido arrestado por agentes de Guardia Civil de Alhaurín de la Torre en 2011 por otro delito de tenencia ilícita de armas cuando circulaba en un vehículo de su propiedad con una pistola aparentemente detonadora pero que resultó estar modificada y preparada para disparar.

Fuente: diariosur.es

Ley mordaza en la Policía Local

La obsesión del Ayuntamiento de Sevilla por controlar lo que publican los medios de comunicación locales ha llevado a la Policía Local a abrir una investigación interna para encontrar el origen de las filtraciones. La investigación corre a cargo del Grupo Especial de la Policía (Gepol), la unidad que ha sido objeto reciente de polémica después de que este periódico desvelara que carece de legalidad. Esta especie de unidad de asuntos internos, que no figura en la relación de puestos de trabajo y ejerce funciones judiciales sin tener competencias para ello, ha llegado a abrir un expediente disciplinario al agente que controla el archivo fotográfico de la Policía, acusándole sin pruebas de ser la persona que filtró varias imágenes a los medios.

En concreto se han investigado dos fotografías. La primera de ellas es del agente Sergio Rodríguez-Prat Valencia, fallecido en accidente de tráfico en diciembre de 2013. Es una imagen del rostro del policía, vestido de uniforme y tomada en el momento de su incorporación al cuerpo. La segunda es una fotografía relacionada con la detención de unos atracadores, a los que se intervinieron diversas armas como una pistola y un hacha.

La Gepol se ha basado para construir su acusación contra este policía local en la declaración de la portavoz del cuerpo, María Guerrero. En su declaración ante la Gepol, a la que ha tenido acceso este periódico, esta funcionaria asegura que se han producido numerosas filtraciones desde que ocupa el cargo, “relacionadas con actuaciones policiales y con datos incluidos en atestados, incluso antes de que éstos hayan sido puestos en conocimiento de la autoridad judicial”.

Guerrero sostiene que el policía investigado le estuvo mandando fotografías del compañero fallecido en accidente “sin un motivo aparente, ya que no se las había pedido”, por lo que le pidió que no le mandase más y que no publicara ninguna en las redes sociales. La portavoz asegura que la familia había pedido expresamente que no se publicaran fotos del difunto. El policía publicó una foto de su compañero en un grupo cerrado de Facebook, según él porque era un agente recién incorporado y para que el resto de compañeros supieran quién era. La imagen se publicó después en la prensa y en la revista del sindicato mayoritario. En el caso del atraco, la portavoz declaró que las fotografías publicadas en prensa no eran las que había enviado el gabinete de comunicación del Ayuntamiento.

En ninguno de los dos casos quedó probado que el agente que dirige el laboratorio fotográfico de la Policía fuera la persona que filtró las fotos. De hecho, retiró las imágenes del grupo cerrado de Facebook poco después. Pese a ello, se le abrió un expediente disciplinario y se le pedían dos faltas graves. En sus conclusiones, la Gepol apuntaba que el agente “pudiera haber violado el secreto profesional al quebrantar el deber de sigilo y de discreción que se impone al funcionario policial por razón de su cargo”.

Esta propuesta ha causado una profunda indignación en el seno de la Policía Local. Muchos agentes de este cuerpo consideran que la Gepol cumple instrucciones estrictamente políticas. De hecho, esta unidad rinde cuentas al director general de Seguridad, José Antonio de la Rosa, y no al jefe de la Policía Local. Numerosos agentes municipales consultados por este periódico coinciden en que medidas como la de este expediente sólo son sanciones ejemplarizantes con las que el gobierno local trata de intimidar a la plantilla.

Desde noviembre de 2013 está vigente en el cuerpo un protocolo de relaciones con los medios de comunicación en el que se prohíbe a los policías que tengan cualquier contacto con la prensa que no sea autorizado por el gabinete de comunicación del Ayuntamiento de Sevilla.

Fuente: diariodesevilla.es