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Archive for 22 mayo 2014

La policia local de Vigo tiene una Brigada Especial con 58 agentes

El Grupo Operativo de Apoyo está especializado en controles masivos

La unidad cuenta con sus propios distintivos.

Los agentes prestan apoyo al resto de las unidades ante situaciones especiales.

La Policía Local creo hace un año una brigada especializada en controlar los accesos a la ciudad y garantizar la seguridad ciudadana ante concentraciones masivas. Un total de 58 agentes forman el Grupo Operativo de Apoyo y se les reconoce por la boina y el chaleco antibalas que siempre llevan puesto. Son una evolución de los antiguos miembros del Grupo de Protección y Respeto (GPR) creados hace cuatro años para controlar el fenómeno del botellón en el casco viejo.

Este grupo especializado de la Policía Local nació para controlar el cumplimiento de la ordenanza de convivencia y ocio, manteniendo su presencia en las calles del casco viejo. Durante esos años la unidad se fue consolidando y especializando en materia de controles y de seguridad ciudadana.

De los 45 agentes que formaban esa antigua unidad ahora han pasado a ser 58. Durante cada jornada patrullan por las calles de la ciudad olívica tres patrullas formadas por seis agentes y un oficial.

Su misión en la actualidad consiste en apoyar al resto de las unidades operativas de la Policía Local. Además del control de masas, llevan a cabo controles de tráfico y están preparados para colaborar con los bomberos ante incendios o desastres naturales.

Prestan apoyo en aquellas situaciones en las que las patrullas se pueden ver desbordadas. Por ejemplo, su presencia es requerida cuando se trata de velar por el cumplimiento de los horarios de cierre de los establecimientos de la movida nocturna, en los que se generan ambientes de tensión con la presencia de muchas personas en estado de ebriedad.

Su participación también es importante para brindar apoyo a las patrullas de atestados ante accidentes de especial gravedad en los que se hace necesario realizar cortes de tráfico. A la hora de realizar controles de tráfico funcionan de manera autónoma.

Controles relámpago

Controlan los principales accesos y salidas de la ciudad olívica comprobando la documentación de los automovilistas. Se mueven con agilidad, puesto que en un servicio de ocho horas pueden realizar entre seis y ocho controles, cambiando a menudo de ubicación para mejorar la efectividad. «Nuestro objetivo es que bajen los accidentes de tráfico», señala el inspector Ferreira, responsable de la unidad.

Su misión es luchar contra el crimen, aunque Ferreira afirma que el índice no es muy alto en la ciudad. También han decomisado armas blancas, pequeñas dosis de droga o detenido a algún camello a quien han descubierto trapicheando. Más que un grupo de élite, el inspector Ferreira prefiere hablar de la unidad de formación más específica. Para acceder al GOA, los agentes deben realizar una prueba de conocimientos de legislación y también ejercicios prácticos.

Aborda a una joven en plena calle y abusa de la misma

La Policía Local de Málaga detiene a un individuo de 37 años por presuntos abusos sexuales a una joven en plena vía pública

Al parecer, el individuo abordó a la víctima por detrás, inmovilizándola para impedir que se defendiera, comenzando a besarla y a realizarle tocamientos

Los policías locales localizaron e interceptaron al individuo en las inmediaciones del lugar de los hechos, procediendo a su detención

Efectivos pertenecientes a la Jefatura de Policía de Barrio Distrito Este de la Policía Local de Málaga han detenido a un individuo, natural de Madrid y vecino de Málaga de 37 años de edad, como presunto autor de un delito de abusos sexuales.

Aborda a la joven por la espalda

Los hechos tuvieron lugar a primera hora de la mañana en la avenida Juan Sebastián Elcano, cuando, al parecer, el individuo, que se encontraba andando junto a su perro, abordó por detrás a la joven, asiéndola con ambas manos para impedir que pudiera defenderse y comenzando a besarla por la fuerza por el cuello y a realizarle tocamientos en los pechos.

La víctima consigue zafarse del individuo

En un momento dado, la víctima consiguió zafarse del individuo y huir, hasta refugiarse en un centro educativo de la zona, siendo, en todo momento, al parecer, seguida por el individuo que incluso llegó a adentrarse en el citado centro, alterando su normal funcionamiento, para, posteriormente, terminar por marcharse del lugar.

Policía Local y Nacional acuden al lugar

Tras tener conocimiento de los hechos, agentes de la Policía Local de Málaga y del Cuerpo Nacional de Policía se desplazaron hasta el lugar, entrevistándose y asistiendo a la víctima, que se encontraba bastante alterada y nerviosa por lo sucedido, aportando ésta las características del individuo, comenzando los agentes a realizar varias batidas por la zona con el fin de localizarlo.

El individuo es interceptado y detenido

Instantes más tarde, los policías locales localizaron e interceptaron al individuo en las inmediaciones del lugar, que llegó a manifestar a los agentes frases tales como que “lo único que había hecho era darle unos besitos” o “estamos en primavera, no he hecho nada malo”.

Ante los hechos, los agentes procedieron a su detención y traslado a dependencias policiales, siendo, posteriormente, puesto a disposición judicial.

Asimismo, se llevaron a cabo las gestiones oportunas para que el perro del individuo fuese trasladado al parque zoosanitario municipal por los servicios correspondientes.

Sorprendido en posesión de varias dosis de hachís y cocaína

La Policía Local de Málaga detiene a un individuo de 32 años como presunto autor de un delito de tráfico de drogas

Los policías locales le incautaron dos envoltorios de plástico conteniendo supuestamente hachís y once bolsitas que contenían, al parecer, cocaína; y le intervinieron 140 euros por su presunta procedencia ilícita

Efectivos pertenecientes al Grupo Operativo de Apoyo (G.O.A) de la Policía Local de Málaga han detenido a un individuo, natural y vecino de Málaga y de 32 años de edad, como presunto autor de un delito contra la salud pública por tráfico de drogas.

Los hechos tuvieron lugar sobre las 16:30 horas del domingo 4 de mayo en plena vía pública, concretamente, en el paseo de los Tilos, cuando agentes de una dotación de la Policía Local de Málaga se dispusieron a identificar al individuo con motivo de que su vehículo se encontraba mal estacionado.

Tras proceder a su identificación, los policías locales le llevaron a cabo el preceptivo cacheo preventivo de seguridad, localizándole en los bolsillos de los pantalones, un total de once bolsitas que contenían una sustancia polvorienta de color blanco que parecía ser cocaína, así como varios billetes doblado.

Además de lo anterior, en una inspección más exhaustiva, los agentes le incautaron dos trozos de, al parecer, hachís que ocultaba en una de las zapatillas de deporte.

Detenido y puesto a disposición judicial

Ante los hechos, los policías locales procedieron a la detención del individuo y a su traslado a dependencias policiales, siendo, posteriormente, puesto a disposición judicial.

Antecedentes

Al individuo le constan varios antecedentes policiales, algunos de los cuales se deben al mismo hecho delictivo.

El detenido por la muerte del policía nacional ya había agredido a otro agente en marzo

Debía haber sido un servicio rutinario. La detención de un indigente, Stefan R., alemán, de 36 años, que solía moverse por la calle Frigiliana, donde vivía como okupa en un local abandonado. Un hombre «bastante violento», como reza en su ficha, colgada en los tablones de comisaría, que termina con una frase que ahora parece una trágica premonición: «Extremar precauciones».

El mendigo, un tipo «peligroso» que tenía atemorizado al barrio, estaba reclamado por un juzgado, y había que detenerlo. Un servicio rutinario. Pero nada salió como debía. Según las primeras investigaciones, Stefan R. sacó un cuchillo jamonero y, «sin mediar palabra», apuñaló en el pecho a Francisco Díaz Jiménez, un policía nacional de 33 años. Paco, como lo conocían sus compañeros, no llevaba chaleco. Murió poco después.

Eran exactamente las siete de la tarde de ayer. El agente, adscrito a la Unidad de Prevención y Reacción, cayó al suelo sobre la acera. Su compañero desenfundó el arma reglamentaria y gritó: ‘¡Alto, policía!. Un vecino de la zona que fue testigo de lo ocurrido relata la escena: «Parecía que iba a levantar las manos, pero salió corriendo en dirección a la frutería». El local está situado a la altura del número 1 de la calle Frigiliana, cerca del cruce con la avenida de Velázquez. Allí sería detenido.

El agente abrió fuego para interceptarlo. Al parecer, disparó hasta en cinco ocasiones. Uno de los proyectiles alcanzó en el torso a Stefan R. Las otras balas perdidas salieron en dirección a la calle Gaucín. Una de ellas rozó a una joven de 28 años que acababa de salir de una tienda, a la que había ido a comprar unas chanclas. Mari Pepa, una vecina del barrio, fue la primera persona que se encontró con ella. «Estaba muy alterada. Pensé que tenía una crisis de ansiedad y me acerqué, pero cuando se quitó las manos de la cara vi que estaba ensangrentada. Decía que había sentido que algo le había caído en la cabeza y que luego solo escuchaba un pitido muy grande», relata la mujer. «Un enfermero que pasaba por ahí –prosigue– la calmó mientras llegaba la ambulancia».

«He visto la bala»

A unos metros, Antonio Padilla, propietario del comercio Aceitun&CO, charlaba con Francisco, yerno de los propietarios de la carnicería Ana. «Hablábamos de lo tranquila que estaba siendo la tarde», comenta. Primero oyeron el sonido de unas detonaciones, que les parecieron petardos, y luego una sombra que se acercaba a ellos. «He visto la bala», asegura Antonio. «Venía rebotada desde la fachada de enfrente y le entró a Francisco por el hombro. Empezó a preguntarme: ‘¿Qué es? ¿qué es?’ Vi que estaba sangrando, así que me olvidé de todo y me puse a asistirlo».

La primera del aluvión de llamadas a los servicios de emergencias entró a las 19.03 horas. La hizo la propia Policía Nacional al 061 pidiendo una ambulancia para el agente herido. Uno de sus compañeros se quitó la camiseta para taponarle la herida, mientras el segundo le hacía maniobras de reanimación. La uvi móvil llegó seis minutos después. Cuando la ambulancia se lo llevó, «los otros dos agentes rompieron a llorar y uno de ellos tiró la gorra al suelo», recuerda otro testigo. Ingresó en el Hospital Carlos Haya en estado crítico. Pese a que fue operado de urgencia, no se pudo hacer nada por su vida. Murió a las nueve de la noche. Francisco Díaz llevaba ocho años en el Cuerpo Nacional de Policía. Estaba casado y tenía una hija de cuatro años. Era un agente muy querido en la plantilla, donde estaba considerado un muy buen compañero. Hoy se instalará la capilla ardiente en la Comisaría Provincial.

Lesiones leves

Los otros tres heridos fueron repartidos por distintos hospitales malagueños. El presunto agresor fue derivado al Civil, donde entró con heridas por arma blanca y de fuego en el torso, aunque a priori ninguna de ellas revestía gravedad. Poco después fue derivado a Carlos Haya, donde también ingresó Francisco, el dependiente de la carnicería, con un balazo en el hombro. Aunque en un principio se temió que le hubiese ocasionado lesiones graves, sólo le afectó al tejido muscular. Según confirmaron fuentes sanitarias, la joven que sufrió un roce en la cabeza causado por una esquirla fue trasladada al Hospital Clínico. Tras curarle la herida que presentaba, recibió el alta médica anoche.

Fuente: diariosur.es

Arrestado con 121 plantas de marihuana en sa Ràpita

La Guardia Civil y la Policía local de Campos han desmantelado una sofisticada plantación de marihuana en un domicilio de sa Ràpita. Los investigadores hallaron en la vivienda 121 plantas repartidas en dos estancias y cultivadas mediante un sistema hidropónico, que no precisa tierra para el crecimiento. El morador de la vivienda, un hombre de 43 años, fue arrestado por un delito contra la salud pública.

Según informó ayer el instituto armado, las pesquisas se iniciaron hace algunas semanas con la colaboración de la Policía Local ante las sospechas de que el acusado estuviera cultivando grandes cantidades de marihuana en su vivienda. Tras recabar abundantes indicios, los agentes solicitaron autorización judicial y el pasado martes por la mañana allanaron el domicilio, situado en sa Ràpita.

Allí encontraron un total de 121 plantas de marihuana que crecían gracias a un sistema sin suelo, en el que se maximiza el agua para el crecimiento y la maduración, y en una habitación perfectamente acondicionada. Tanto las plantas como el material fueron decomisados.

Fuente: diariodemallorca.es