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Archive for 10 noviembre 2014

Decenas de concellos con policía local incumplen el mínimo legal de agentes

Los recortes privan a numerosos municipales del arma reglamentaria

Los 5.600 vecinos de Abegondo (A Coruña) cuentan con policía municipal de 8.30 a 14.30, de lunes a viernes. El servicio se reduce a un agente, Isaac Fraguío, que debe apañárselas para realizar en solitario la tarea que le exige la ley autonómica de coordinación de policías locales (4/2007), que en su artículo 4 precisa que es básicamente la de «garantizar la seguridad ciudadana». A Isaac le corresponde velar por ella en los 83 kilómetros cuadrados del Concello, más del doble de los que tiene A Coruña (37). «Eu son o corpo, como Elle Macpherson», ironiza antes de admitir que no puede atender dos problemas a la vez.

El caso de Isaac no es único en Galicia. Decenas de ayuntamientos, de los 130 que cuentan con policía municipal, disponen solo de uno o dos agentes, por debajo en cualquier caso «de los tres que exige la ley al concello», precisa Manuel González, Agra, policía municipal en Noia y que participó en la gestación de la norma del 2007 como miembro de la Asociación de Jefes y Mandos. «La ley dice claramente [artículo 30] que el mínimo de efectivos con que contarán los cuerpos será de dos policías y un oficial. O sea, tres». Y si un concello no tiene dinero para pagarles, «pues entonces debe recurrir a un auxiliar de policía». El artículo 31 introduce una dispensa de estos requisitos, «pero solo en casos excepcionales», añade Agra.

La Xunta publicó un año después el Decreto 243/2008, que establece un período transitorio de 7 años para que los ayuntamientos que ya tuviesen policía local antes de la ley del 2007 se adaptasen a ese mínimo de tres agentes. Ese plazo expirará en noviembre del 2015. Pero la cuestión es que concellos que montaron o ampliaron el cuerpo después de la norma del 2007 siguieron haciéndolo por debajo del mínimo de tres.

«Nosotros creamos el cuerpo en el 2011 con la intención de tener tres policías, pero obtuvimos una autorización de la Xunta para contar inicialmente con dos», afirma Perfecto Rodríguez (PP), alcalde de Ponte Caldelas. «Y mientras no se cumple la ley -critica Agra-, los agentes no dan abasto en muchos concellos y la seguridad ciudadana continúa en entredicho. O sea, una chapuza».

Libre disponibilidad

La ley estatal impide desde el año 2012 la creación de nuevos puestos de policías locales, aunque antes se pudo contratar sin problema. Esto afecta a concellos como Abegondo. «Nos planteamos en el futuro la ampliación del cuerpo, algo que ahora no es posible, dado que el Estado prohíbe nuevas contrataciones», manifiestan desde este Ayuntamiento coruñés, que ha optado por delegar en la Guardia Civil «las principales funciones de seguridad».

Visitamos a otro Gary Cooper gallego. En Corcubión trabaja también en solitario Manuel Pais. «En teoría teño un horario, pero xa nin o penso. E ademais, como Corcubión é cabeza de partido xudicial, pódenme chamar do xulgado en calquera momento, e adeus fin de semana. Claro -sentencia-, pero da libre dispoñibilidade non se acordan a fin de mes. Para traballar o domingo xa che lembran enseguida que somos forzas de seguridade do Estado; para o soldo, non».

En Vilaboa encontramos otro ejemplo. David Blanco es el único agente, aunque espera la incorporación de un compañero en marzo. «A Xunta é a que debería esixir o cumprimento da lei e insistir no mínimo policial», dice. David destaca la colaboración de Tráfico y de la Guardia Civil de Moaña, «que axudan moito», concede, y que son «a clave» de que pueda sacar adelante su trabajo. «En xeral, os que estamos en concellos pequenos buscamos antes ou despois un traslado a outro maior».

Capítulo aparte es el de los recortes de material. En Abegondo, Isaac Fraguío no tiene arma, «cuando es obligatoria», recuerda el noiés Agra. Para Fraguío, «non é tanto que podas usala como a autoridade que che da en situacións comprometidas, que hainas tamén».

Sin armas están asimismo la veintena de agentes del Concello de Cangas do Morrazo. Solo uno la lleva, como confirmó a la Redacción de La Voz en Vigo el alcalde, José Enrique Sotelo (PP): «Solo uno, sí, porque tener armas significa disponer también de armero y de una galería de tiro, toda una logística que no podemos permitirnos» y que exige la ley.

Fuente: La voz de Galicia

Investigación del GIP por venta y consumo de drogas de menores estudiantes

 

La Policía Local de Málaga detiene a un estudiante de 17 años tras comprobar que vendía sustancias estupefacientes a sus compañeros de instituto

Otro alumno de 16 años fue denunciado por posesión y consumo tras recibir del detenido una barrita de hachís con la que se preparó un cigarro “porro”

Al menor detenido se le intervino en el instituto un trozo de hachís, una balanza de precisión, una navaja y cerca de 20 euros; y en su casa, otros cinco trozos de la misma sustancia

Efectivos del Grupo de Investigación y Protección (GIP) de la Policía Local de Málaga han llevado a cabo una exhaustiva investigación que ha culminado con la detención de un menor de 17 años de edad como presunto autor de un delito contra la salud pública.

Un trozo de hachís, una balanza de precisión y dinero

Las indagaciones policiales culminaron la mañana del martes 28 de octubre con el arresto del menor en el interior del propio centro de enseñanza secundaria, donde los policías locales le incautaron un trozo de al parecer hachís, interviniéndole también de entre sus pertenencias una balanza de precisión, una navaja y una cantidad de dinero cercana a los 20 euros por su presunta procedencia ilícita a través de la venta de estupefacientes.

Sorprendidos ‘in fraganti’

Los agentes pudieron observar en las afueras del instituto como un compañero de clase del mismo, también menor, en este caso de 16 años de edad, recibía de este una barrita de, al parecer, hachís, interviniéndole la misma, así como un cigarro mezclado con un trozo de la citada sustancia y que había comenzado a consumir, por lo que fue denunciado a la Subdelegación de Gobierno por consumo y posesión de sustancias estupefacientes.

El menor que había adquirido la sustancia fue acompañado al centro por los policías locales actuantes, que contactaron con su padre, informándole de los hechos acaecidos, así como de que se daría cuenta de los mismos a la Fiscalía de Menores de Málaga.

Igualmente, los policías locales contactaron con la directora del centro escolar en cuestión, a la que informaron también de los hechos.

Acto seguido se contactó telefónicamente con el padre del menor detenido, al que se le informó de los hechos, personándose instantes después en dependencias del GIP de la Policía Local de Málaga, donde ya se encontraba su hijo, que fue puesto en libertad y entregado a su progenitor, quedando ambos citados ante la Fiscalía de Menores de Málaga.

Los agentes incautan cinco trozos más en su domicilio

Tras ello, los policías locales llevaron a cabo una entrada y registro en el domicilio de ambos, que dio como resultado la incautación de una caja que contenía cuatro trozos de al parecer hachís, envueltos en papel transparente, un rollo de ese mismo papel y un trozo de hachís que se encontraba sobre un mueble envuelto en una bolsa de plástico.

Los efectos intervenidos previamente y los objetos encontrados en el registro voluntario del domicilio fueron remitidos al Depósito Judicial de Efectos y Piezas de Convicción mediante oficio; el dinero a la cuenta judicial correspondiente; y la droga incautada al Departamento de Sanidad de la Subdelegación de Gobierno de Málaga para su pesaje, análisis y toma de muestras.