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Archive for 22 marzo 2015

Unos hombres apalean a un policía local en Lloret en pedirles que aparquen bien

Tres personas fueron detenidas en el momento y otras dos, imputadas · El agente terminó en el hospital por unas contusiones

LLORET DE MAR | DJ Un agente de la policía local de Lloret de Mar que patrullaba en moto por el barrio de Can Ballel recibió el viernes por la tarde una paliza por parte de un grupo de hombres a la salida de un bar. Haciendo la ronda, el agente detectó unos vehículos aparcados sobre la acera frente al local. El policía entrar para pedirles que los cambiaran de lugar. Uno de ellos, sin embargo, no obedeció y daba “largas” al agente, excusándose y con un tono burlón, dijeron fuentes policiales. Entonces, el agente salió a buscar la PDA, el dispositivo electrónico, para interponer una sanción a uno de los coches en concreto para estacionar mal.

No tuvo tiempo, un grupo salió del local denunciando una persecución policial y racismo y comenzaron a zurrar-lo, haciéndolo caer y dándole patadas. El policía terminó en el hospital. Con la colaboración de un agente de la policía nacional fuera de servicio y ya con refuerzos, detuvieron a tres personas por atentado contra la autoridad y en imputaron otras dos. Los detenidos deben pasar ahora a disposición judicial. Uno de ellos presentó un habeas corpus (esgrimiendo detención ilegal). El juez confirmó que la detención era correcta y le hizo volver a los calabozos.

Los hechos ocurrieron el viernes a principios de la tarde en la calle Carpinteros de Lloret, en el barrio de Can Ballel. Un agente de la policía hacía una patrulla en solitario en motocicleta. Al pasar por delante de esta calle, vio que había unos vehículos mal estacionados sobre la acera, justo delante de un bar, lo que suponía una infracción.

Según explican las fuentes policiales, el agente entró en el bar sin intención de multar pero pidió a los conductores que retiraran los vehículos a otra parte. Uno de ellos habría tenido un comportamiento desafiante, se excusó diciendo que en ese momento estaba hablando por teléfono y, con tono “burlón”, daba “largas” al policía para evitar sacar el coche.

En ese momento, el policía fue hasta su moto para buscar la PDA e interponer una sanción por aparcar mal contra el vehículo que no quería irse. Entonces fue cuando salió un grupo para increpar al policía. En concreto, acusaban al agente de racismo (los hombres son de etnia gitana) y también que era una persecución policial.

Sobre la persecución policial, fuentes del Ayuntamiento explicaron que el propietario del bar ya se había quejado por persecución policial cuando, alrededor de Navidad, le levantaron un acta por infringir el horario de cierre (debía cerrar a las tres de la mañana ya las cinco todavía tenía el local abierto). Así, el pasado viernes, cuando el agente entró para pedir que cambiaran de lugar los vehículos, los hombres dijeron que aquello era una persecución y le acusaron de racismo.

Con el grupo fuera del local increpando el policía, algunos de ellos lo empezaron a agredir físicamente, primero con empujones pero luego tirando al suelo y dándole patadas. Algunos vecinos que presenciaron los hechos llamaron inmediatamente a la policía, pero el primero en socorrer al agente fue un Policía Nacional que está destinado a Lloret de Mar. Se identificó como policía e intervino. Poco después llegaron los refuerzos de la policía local e identificaron y detuvieron a los agresores, todos ellos con vínculos familiares.

Una petición de “habeas corpus”

Finalmente, la policía detuvo a tres hombres acusados ​​de atentado contra la autoridad, desobediencia y alteración del orden público. Además, otros dos, entre ellos el dueño del bar, quedaron imputados. El agente agredido, que llevaba el casco de la motocicleta todavía puesto, fue trasladado al hospital con heridas leves, principalmente contusiones en el cuerpo. Actualmente está de baja y se recupera desde su domicilio.

En cuanto a los tres detenidos, los Mossos se han hecho cargo del caso. Viernes los llevaron a los calabozos de Blanes. Uno de ellos, sin embargo, presentó una petición de habeas corpus esgrimiendo que aquello era una detención ilegal, confirmaron ayer el cuerpo de los Mossos. Ya era casi la medianoche. Lo llevaron ante un juez y tuvieron que ir a buscar el agente agredido para que declarara. Sin embargo, después de escuchar al detenido, el juez confirmó que la detención era legal y ordenó que volviera al calabozo. Todos ellos están en la comisaría y pasarán ahora a disposición judicial.

Las fuentes policiales de Lloret aseguraron ayer que es la primera vez que se encuentran con una situación parecida. Además, recordaron que el agente no tenía intención de multar a los conductores y que entienden que a veces puede haber excepciones. Sin embargo, reiteraron que los vehículos no estaban estacionados por ninguna urgencia y que el policía sólo les pedía que los retiraran a otro lado.