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Posts Tagged ‘Detención’

La Guàrdia Urbana deté un ‘Freddy Krueger’ al Raval

Una desena d’agents aconsegueix immobilitzar un individu armat amb un guant amb ganivetes al carrer Hospital

La Guàrdia Urbana de Barcelona va detenir aquest dimecres al matí un home armat amb un guant amb ganivetes al més pur estil Freddy Krueger. La detenció va requerir la intervenció de més d’una desena d’agents perquè l’home assegurava que estava disposat a ferir tant a agents de l’autoritat com a vianants que caminaven pel barri del Raval de Barcelona.

Dos agents del cos municipal van arribar al carrer Hospital després de rebre l’avís d’un ciutadà. L’home els va advertir que acabava de veure un individu amb “unes punxes a les mans” que havia intentat agredir-lo. Els policies van trobar l’agressor minuts més tard, al mateix carrer.  L’home es mostrava molt violent i anava exhibint les ganivetes que portava a la mà amb una actitud intimidatòria.

Detall de l'arrestat.
Detall de l’arrestat.

Un dels testimonis de la detenció va gravar un vídeo on es veu l’individu com posa de manera fantasiosa i com exhibeix les armes pròpies del personatge de ficció de la saga de pel·lícules de terror. El agents van demanar reforços i van procedir a reduir l’home amb l’objectiu d’evitar que fes mal a algú o que es ferís a ell mateix. Van ser necessaris més d’una desena d’agents per arrestar-lo amb seguretat, segons es pot veure al vídeo.

Un cop reduït i fora de perill, els agents van haver de trucar al Sistema d’Emergències Mèdiques (SEM) perquè l’arrestat estava alterat. El SEM el va traslladar a un centre hospitalari i, posteriorment, l’home va quedar detingut per atemptar contra agents de l’autoritat.

Los coches de Urbana que trasladen detenidos llevarán videocámaras

El Plan Director que prepara el equipo de Ada Colau prevé que todas las áreas de custodia de los agentes queden registradas

Una furgoneta de la Guardia Urbana en Barcelona.
Una furgoneta de la Guardia Urbana en Barcelona. Albert Garcia

Los vehículos de la Guardia Urbana que trasladen detenidos llevarán instaladas videocámaras en su interior, según ha podido saber EL PAÍS. La videovigilancia, prevista en el Plan Director que prepara el nuevo gobierno, se extenderá a todas las áreas de custodia de los agentes, de manera que todo lo que suceda a partir de una detención policial quedará registrado. Otra de las novedades que prepara el equipo de Ada Colau pasa por “transformar” la Unidad de Régimen Interior de la Guardia Urbana para sustituir un modelo “esencialmente disciplinario” por otro “más amplio que incluya ética y buenas prácticas”, según fuentes municipales.

El anterior equipo de Gobierno, en manos de CiU, anunció una serie de compromisos para mejorar la transparencia del cuerpo después de la emisión, hace un año, de Ciutat Morta. El documental explica la historia de una actuación de la Guardia Urbana hace hoy diez años. Los detenidos, que fueron condenados por unos disturbios pero siguen reclamando su inocencia, denunciaron torturas.

Las medidas del Plan Director del nuevo equipo quieren ir más allá de esos compromisos. Uno de los puntos que incluía la promesa de CiU y que entrará en funcionamiento en breve es la puesta en marcha de un archivo central donde se guarde toda la documentación que genera la Guardia Urbana. Los informes referentes a esas polémicas detenciones nunca se encontraron.

En motivo de los diez años de esa operación, los familiares, amigos y los grupos apoyo que se han creado durante este tiempo presentarán esta tarde un libro editado gracias a pequeñas donaciones que recupera varios testimonios del caso. Mariana Huidoro, la madre de Rodrigo Lanza, uno de los detenidos, explicó a este diario que se reunió con la alcaldesa, Ada Colau, y le trasladó “una serie de peticiones”. Algunas de ellas, son las que prevé el Plan Director.

Unos hombres apalean a un policía local en Lloret en pedirles que aparquen bien

Tres personas fueron detenidas en el momento y otras dos, imputadas · El agente terminó en el hospital por unas contusiones

LLORET DE MAR | DJ Un agente de la policía local de Lloret de Mar que patrullaba en moto por el barrio de Can Ballel recibió el viernes por la tarde una paliza por parte de un grupo de hombres a la salida de un bar. Haciendo la ronda, el agente detectó unos vehículos aparcados sobre la acera frente al local. El policía entrar para pedirles que los cambiaran de lugar. Uno de ellos, sin embargo, no obedeció y daba “largas” al agente, excusándose y con un tono burlón, dijeron fuentes policiales. Entonces, el agente salió a buscar la PDA, el dispositivo electrónico, para interponer una sanción a uno de los coches en concreto para estacionar mal.

No tuvo tiempo, un grupo salió del local denunciando una persecución policial y racismo y comenzaron a zurrar-lo, haciéndolo caer y dándole patadas. El policía terminó en el hospital. Con la colaboración de un agente de la policía nacional fuera de servicio y ya con refuerzos, detuvieron a tres personas por atentado contra la autoridad y en imputaron otras dos. Los detenidos deben pasar ahora a disposición judicial. Uno de ellos presentó un habeas corpus (esgrimiendo detención ilegal). El juez confirmó que la detención era correcta y le hizo volver a los calabozos.

Los hechos ocurrieron el viernes a principios de la tarde en la calle Carpinteros de Lloret, en el barrio de Can Ballel. Un agente de la policía hacía una patrulla en solitario en motocicleta. Al pasar por delante de esta calle, vio que había unos vehículos mal estacionados sobre la acera, justo delante de un bar, lo que suponía una infracción.

Según explican las fuentes policiales, el agente entró en el bar sin intención de multar pero pidió a los conductores que retiraran los vehículos a otra parte. Uno de ellos habría tenido un comportamiento desafiante, se excusó diciendo que en ese momento estaba hablando por teléfono y, con tono “burlón”, daba “largas” al policía para evitar sacar el coche.

En ese momento, el policía fue hasta su moto para buscar la PDA e interponer una sanción por aparcar mal contra el vehículo que no quería irse. Entonces fue cuando salió un grupo para increpar al policía. En concreto, acusaban al agente de racismo (los hombres son de etnia gitana) y también que era una persecución policial.

Sobre la persecución policial, fuentes del Ayuntamiento explicaron que el propietario del bar ya se había quejado por persecución policial cuando, alrededor de Navidad, le levantaron un acta por infringir el horario de cierre (debía cerrar a las tres de la mañana ya las cinco todavía tenía el local abierto). Así, el pasado viernes, cuando el agente entró para pedir que cambiaran de lugar los vehículos, los hombres dijeron que aquello era una persecución y le acusaron de racismo.

Con el grupo fuera del local increpando el policía, algunos de ellos lo empezaron a agredir físicamente, primero con empujones pero luego tirando al suelo y dándole patadas. Algunos vecinos que presenciaron los hechos llamaron inmediatamente a la policía, pero el primero en socorrer al agente fue un Policía Nacional que está destinado a Lloret de Mar. Se identificó como policía e intervino. Poco después llegaron los refuerzos de la policía local e identificaron y detuvieron a los agresores, todos ellos con vínculos familiares.

Una petición de “habeas corpus”

Finalmente, la policía detuvo a tres hombres acusados ​​de atentado contra la autoridad, desobediencia y alteración del orden público. Además, otros dos, entre ellos el dueño del bar, quedaron imputados. El agente agredido, que llevaba el casco de la motocicleta todavía puesto, fue trasladado al hospital con heridas leves, principalmente contusiones en el cuerpo. Actualmente está de baja y se recupera desde su domicilio.

En cuanto a los tres detenidos, los Mossos se han hecho cargo del caso. Viernes los llevaron a los calabozos de Blanes. Uno de ellos, sin embargo, presentó una petición de habeas corpus esgrimiendo que aquello era una detención ilegal, confirmaron ayer el cuerpo de los Mossos. Ya era casi la medianoche. Lo llevaron ante un juez y tuvieron que ir a buscar el agente agredido para que declarara. Sin embargo, después de escuchar al detenido, el juez confirmó que la detención era legal y ordenó que volviera al calabozo. Todos ellos están en la comisaría y pasarán ahora a disposición judicial.

Las fuentes policiales de Lloret aseguraron ayer que es la primera vez que se encuentran con una situación parecida. Además, recordaron que el agente no tenía intención de multar a los conductores y que entienden que a veces puede haber excepciones. Sin embargo, reiteraron que los vehículos no estaban estacionados por ninguna urgencia y que el policía sólo les pedía que los retiraran a otro lado.

Un policía resulta herido al rescatar a una mujer amenazada por su hijo

Un policía local resultó herido el lunes por la tarde al rescatar por una ventana a una vecina que estaba siendo amenazaba por su hijo con un cuchillo de grandes dimensiones. Los hechos ocurrieron sobre las seis de la tarde. El agente, junto a un compañero, se encaramó a un tejado para acceder a una ventana de un edificio de la calle Marie Curie en la que se encontraba la mujer amenazada por su hijo. Mientras los agentes de la Guardia Civil intentaban distraer al hombre, muy alterado, corpulento y pertrechado con el arma blanca en la puerta de la vivienda, los policías sacaban a la mujer por la ventana. El agente herido, uno de los veteranos del cuerpo, se produjo un esguince y varias contusiones al caer mientras desalojaban a la mujer. La Unidad de Seguridad Ciudadana de la Guardia Civil tuvo que intervenir finalmente sobre las once de la noche y entrar en la vivienda donde se había atrincherado el hombre para reducirlo.

Caso «cabezadita»

De este suceso informaron ayer de forma conjunta los sindicatos Comisiones Obreras, UGT y Sipol para «transmitir la verdadera labor policial que con profesionalidad realizan en la calle la gran mayoría de miembros de esta plantilla». Los sindicatos lamentaron que la edil Agustina Esteve y el intendente Vicente Gutiérrez «no se preocupen, más pendientes de otros menesteres, de transmitir al ciudadano» este tipo de intervenciones «tan relevantes» y felicitaron «a estos compañeros por su actuación a “pecho descubierto” ya que, al contrario que los miembros de la Guardia Civil» que acudieron a este servicio y que portaban chalecos balísticos aquí seguimos esperando que lleguen algún día».

Las mismas fuentes esperan la «pronta recuperación del compañero» y se preguntan si el señor Gutiérrez y la señora Esteve catalogarán esta baja laboral como “absentismo”». Los sindicatos quisieron salir al paso además de la información publicada por este diario en la que se daba cuenta de que un agente se quedó dormido en el interior del Centro Cultural Virgen del Carmen en la madrugada del domingo indicando que «lamentan los hechos, que en nada benefician a la imagen del colectivo de la Policía Local, ni contribuyen a los objetivos planteados de dignificar y profesionalizar la labor policial». Además reclaman que la jefatura abra «el correspondiente procedimiento informativo, en el que el agente en cuestión tenga posibilidad de dar explicaciones, y que se depuren responsabilidades». Estos sindicatos recuerdan, sin embargo, que sobre el servicio de vigilancia del Virgen del Carmen expresaron su desacuerdo por escrito a la forma de organización escogida puesto la jefatura negoció «un apañico» de forma unilateral con varios policías «ignorando a los representantes sindicales «ya que realizan la custodia con un turno de siete días trabajado y siete de descanso». Turnos que «la misma jefatura dice que «son ilegales y prohíbe para el resto de la plantilla».

Detienen en Gijón a los padres de un niño de dos años y trasladan al pequeño al Materno

El padre conducía borracho con el niño en el coche y la madre estaba trabajando en un club y tenía orden de ingreso en prisión

La Policía Local de Gijón ha detenido esta madrugada a los padres de un pequeño de dos años tras comprobar que el niño viajaba en el coche que su padre conducía borracho por las calles de la villa y la madre estaba trabajando en un club de alterne. El menor ha sido trasladado al centro Materno Infantil de Oviedo

Los hechos se iniciaban sobre las 01.00 horas de la madrugada de hoy, después de que una patrulla localizase un Renault Megane de color verde en la avenida de Ramón y Cajal, circulando a velocidad anormalmente reducida y en zigzag de lado a lado de la calle.

Al proceder a detenerle, éste aceleró el vehículo intentando darse a la fuga del vehículo policial, dándole finalmente alcance y pudiendo
interceptarle a la altura del campo de fútbol de Ceares. Al dirigirse al conductor, la patrulla observó que se encontraba completamente ebrio, incapaz de mantener una conversación coherente.

En el interior del vehículo, viajaba su hijo de dos años de edad. El conductor, A.G.P. de 57 años de edad y vecino de Gijón, fue inmediatamente detenido. De las investigaciones realizadas por la Policía Local para dar con el paradero de la madre, se pudo saber que ésta estaba trabajando en un club de alterne. Trasladados al mismo para que se hiciera cargo de su hijo, y una vez comprobaron su filiación, S.F.C. de 42 años de edad y vecina de Gijón, resultó que ésta tenía una orden de ingreso en prisión, por lo que fue trasladado a la Comisaría para su puesta a disposición judicial.

Ante la imposibilidad de encontrar algún familiar que pudiera hacerse cargo del menor, éste sería finalmente trasladado por la Policía Local al Materno Infantil de Oviedo.

Detenidos con 1.370 kilos de hachís tras una rápida respuesta policial

Furgón donde huían los arrestados con la droga tras volcar. | POLICÍA LOCAL

TINERFE FUMERO | Santa Cruz de Tenerife

Agentes de la Policía Local de Santa Cruz de Tenerife protagonizaron ayer un brillante servicio al interceptar unos 1.370 kilos de hachís y arrestar a las dos personas que los transportaban tras el desembarco de una narcopatera cuyos restos fueron encontrados en la playa de Las Teresitas horas después. El servicio incluyó una espectacular y violenta persecución por calles y vías de la capital que se saldó con dos agentes heridos leves y daños a varios coches patrulla, aunque finalmente se pudo capturar a los fugitivos tras volcar su vehículo en la TF-4 en sentido de salida de la ciudad. Debido al accidente fue necesario cerrar la circulación en la citada vía, e incluso se hizo imprescindible la colaboración del efectivos del Consorcio de Bomberos.

Los hechos que nos ocupan se inician a las cuatro y veinte de la madrugada, cuando un patrulla de la Policía Local capitalina detectó cómo un furgón no respetaba un semáforo en rojo en la confluencia de la calle República de Honduras con la avenida Francisco La Roche (popularmente, la avenida de Anaga).

Lejos de respetar las señales de alto, a pesar de que el patrulla llegó a circular en paralelo con el furgón de los fugitivos, un Hyundai H1, su conductor embistió al coche policial tras pasar el túnel hacia la TF-4. La rápida activación de la Policía Local logró que los delincuentes no pudieran alcanzar la TF-1, ya que al llegar a la misma se encontraron con una barrera conformada con otros dos coches patrulla. Los maleantes optaron por introducirse entonces en el Polígono Costa Sur, donde empiezan a lanzar fardos con droga a la vía pública en su afán de entorpecer la acción policial.

Cuando llegan a la altura de Mercatenerife, otro patrulla vuelve a cortarles el paso y, aunque sí que llegan a la autopista del Sur, sólo les queda volver en dirección a la capital.

En esta ocasión son las calles del barrio Buenos Aires escenario de la espectacular persecución. Allí, con buen criterio, un patrulla que cortaba el paso retira a tiempo su vehículo para evitar un accidente que a buen seguro hubiera revestido gravedad. Los maleantes dejan el popular barrio para enfilar por la avenida de Manuel Hermoso Rojas, donde por segunda vez golpean a un patrulla más que también se había puesto en paralelo al furgón de los fugitivos.

Finalmente, los delincuentes giran hacia la calle de José Emilio García Gómez donde se topan con un enemigo de su tamaño: el furgón de Atestados. En este punto vuelven a tirar fardos y, tras pasar otra vez el túnel camino de la TF-4, intentan embestir al vehículo de Atestados con tan mala pericia que terminan volcando.

Tras el accidente quedaron, tanto esparcidos por la vía como en el interior del furgón, numerosos fardos que fueron recogidos por los policías. Hasta un total de 35 paquetes se trasladaron hasta las dependencias policiales donde fueron pesados inicialmente, arrojando el resultado de los aproximadamente 1.370 kilogramos de hachís.

Los detenidos responden a las iniciales A.A.B. y A.T., y ambos son extranjeros. Una batida por el litoral capitalino permitió al poco dar con los restos de una narcopatera en el final de la escollera de Las Teresitas. Policía Nacional y Guardia Civil continúan las investigaciones para dar con el resto de implicados.

Un Guardia Urbano rechaza pistola en mano a un navajero que quiso apuñalarlo

3 diciembre 2014 1 comentario

Un agente que regulaba el tráfico en Barcelona sufrió el ataque de un individuo que quiso apuñalarlo sin motivo alguno

Un Guardia Urbano rechaza pistola en mano a un navajero que quiso apuñalarlo
Dos agents de la Guardia Urbana de Barcelona a Plaça Catalunya Aj. Barcelona

Sin motivo aparente. Así se describen en ocasiones acciones delictivas, principalmente agresiones, que carecen de sentido o móvil. Las motivaciones están a veces únicamente en una psique alterada. Las diligencias y el juzgado lo acabarán de dirimir. Lo que está ya contrastado del presente caso es que un guardia urbano que regulaba el tráfico el pasado sábado en una confluencia de las calle Llull y Selva de Mar tuvo que vérselas con un desconocido armado con un cuchillo de grandes dimensiones que quiso atacarlo. Las intenciones parecían mortales, Por ello, el agente, finalmente, tuvo que sacar su arma reglamentaria y con la ayuda de su pareja de patrulla reducirlo y esposarlo.

El detenido es un ciudadano marroquí, originario de Tánger, de 28 años. Fuentes del caso no han podido revelar por qué se acercó al policía bajo la lluvia con un cuchillo. El agente relata en los documentos del caso que sobre las 20.15 notó como a unos cinco metros alguien se le acercaba por detrás. El agua caía con fuerza en esa zona de la ciudad. Ese inconveniente hace muy frecuente la necesidad de un guardia regulando el tráfico en los cruces más delicados. El chubasco era intenso.

El policía intuyó que algo iba mal. Vio destellos brillantes que procedían de la figura que se acercaba. Cuando lo tuvo suficientemente cerca como para reconocer que era un cuchillo reaccionó de inmediato.

Lo primero que hizo fue sacar la porra y, en paralelo o inmediatamente después, presionó el botón de emergencia de que van provistos los equipos de radio. La ayuda tardaría en llegar el tiempo que su compañero empleara en recorrer los 200 metros que los separaban. Su pareja estaba en otra esquina. Mientras no llegaba el apoyo, la situación obligó a medidas excepcionales.

El portador del cuchillo, del que no consta que profiriera palabra alguna, hizo caso omiso a los avisos del guardia urbano. “Tira el cuchillo”, le gritó con insistencia. Pero el sospechoso no hizo ni caso. El tiempo transcurría a esas alturas muy lento.

A esas alturas de la emergencia, el agente en situación de riesgo desenfundó su pistola reglamentaria y blandiéndola conminó a su amenazante oponente a que lanzara el cuchillo.

El otro patrullero, a la carrera, estaba cada vez más cerca. Segundos antes de su llegada, el agresor dejó caer el cuchillo, pero ello no evitó que el otro policía lo embistiera y lo tirara al suelo. Había que neutralizar la amenaza.

Según el informe policial, el sospechoso se resistió ferozmente. De hecho, no pudo ser esposado hasta que llegó una segunda patrulla y ya con cuatro agentes lograron ponerle los grilletes. El detenido resultó ser un delincuente habitual en cuyo historial constan más de una decena de detenciones por hurtos y agresiones y por varias reclamaciones por diferentes juzgados.

¿Qué le llevó al ataque? Todavía no se sabe. Al menos, las fuentes consultadas descartan por completo que se tratara de una agresión por motivaciones ideológicas de tipo extremista. Por ahora, el caso ha corrido como la pólvora entre la plantilla de Guardia Urbana y ha disparado el debate sobre la conveniencia de los chalecos antibalas y anticorte.