Archivo

Posts Tagged ‘POLICIA FORAL DE NAVARRA’

Cuando vienen los malos.

25 septiembre 2014 Deja un comentario

http://www.urbanfighterscommunity.com/opinion/cuando-vienen-los-malos

Cuando los malos no están cerca de nosotros y nos encontramos en la seguridad de nuestro circulo social, solemos descalificar a la policía y les echamos en cara que nunca vienen lo suficientemente rápido o que según cogen a los delincuentes, los dejan salir por otra puerta. Solemos tener reservado para los policías todo tipo de insultos, críticas, diatribas y reproches. Les llamamos “perros a las ordenes del gobierno” o les decimos que no defienden la “justicia real”. Como si hubiera algún individuo que practicase “la justicia real” en su vida privada.

Sin embargo, cuando vienen los malos y están cerca de ti porque te han robado, o han entrado en tu casa por la noche o tu pareja te agrede o te encuentras en una situación de peligro, entonces, si que llamamos a la Policía y si que deseamos que cumplan con su deber con corrección.

Es muy común en este país que los ciudadanos opinemos de todo con gran autoridad y conocimiento de los hechos. Somos un país lleno de doctores en filosofía, de catedráticos de la vida, de ingenieros, de mentes preclaras y de grandes pensadores. Cualquier albañil, fontanero, electricista, jubilado , abogado, ama de casa o recauchutador de neumáticos, sabe perfectamente como solucionar los problemas del país y su receta, además de infalible, es “la única” que puede sacarnos de la crisis. Somos españoles y por tanto, de carácter mediterráneo, donde además del aceite de oliva, es frecuente la fanfarronería y la sangre caliente. Se nos calienta la boca sin que el cerebro se haya puesto en marcha siquiera . Hablamos por hablar porque hablar es gratis y en Facebook apesta la inmensa cantidad de grandes pensadores que te puedes encontrar a diario. Todos con elocuentes mensajes y frases grandilocuentes que te dicen las grandes verdades universales pero que a la hora de la verdad, habría que ver como se manejan en comunidad y cuanto reman por el bien común.

A la Policía se la echa en cara todo y a todas horas y, si bien es cierto que hay mucho membrillo dentro de la Policía Nacional y de la Municipal, porque ninguna entidad ni cuerpo formado por seres humanos esta exento de tener a algún memo en sus filas, lo cierto es que la mayoría intentan sacar un trabajo adelante que consiste, en gran parte, en dotar de seguridad la vida de los ciudadanos. Si, ya se que también son una fuerza recaudatoria que inyecta dinero en las arcas corruptas del estado, pero no podemos recriminárselo a la policía sino a nuestros gobernantes. La policía cumple con su deber y su deber es un deber incomodo, incomprendido y poco populista. A mi también me gustaría que no me pillasen el sábado con el test de alcoholemia, pero no puedo culpar a la policía. Si me pillan, la culpa es mía por beber y conducir.

Cuando sales de la burbuja de tu puesto de trabajo o de la tranquilidad de tu casa y te aventuras a la vida real donde existe un submundo de gentuza que ninguno queremos ver y que preferimos que, si existe, sea en otro barrio, entonces te das cuenta de que la policía hace una labor impagable.

Muchas veces realizan esta labor sin medios, sin preparación y, lo que es peor, sin motivación, porque saben que cuentan con el desprecio de muchos de esos ciudadanos que cuando un policía está en apuros, sonríen y encuentran una deliciosa satisfacción si al final el policía sale mal parado.

Muchos de estos ciudadanos que desean ver a un agente por los suelos, lo justifican diciendo que “hay que romper el sistema” o que “ la culpa es del sistema y de sus lacayos” pero luego cuando están en apuros exigen que venga uno de esos “lacayos uniformados” a detener al malo que les ha robado o que les ha agredido. Muchos de los que quieren romper el sistema deberían decirnos qué sistema habría que implantar porque, digo yo que si se rompe el sistema habrá que poner otro ¿O vamos a vivir sin sistema? Yo no conozco ningún país sin sistema, es más, creo que desde los tiempos de los visigodos o incluso de los fenicios, todos los sistemas posibles ya han sido testados en todos los países y al final, todos han abandonado otros “sistemas” y se han quedado con un sistema muy parecido al nuestro. ¿Estarán todos los países equivocados?

Podemos estar de acuerdo o en desacuerdo con el motivo de una intervención policial pero nunca se nos puede olvidar que son trabajadores que están cumpliendo un cometido y muchas veces con una remuneración muy escasa. Muchos agentes de la Policía Nacional o un Guardia Civil cobran entre 1300 y 1500 euros al mes y os garantizo que por ese sueldo yo no me vería en una situación como esta porque no me merecería la pena.

Muchos podrán decir que la detención era desproporcionada y que “la pobre mujer detenida” no merecía ser esposada o veinte mil pamplinas que no vienen a cuento porque lo que importa es que si la Policía Nacional cree que hay delito, debe detener al ciudadano aunque sea contra el criterio de varios borrachines que obstruyen la actuación de la justicia. Para eso les pagamos, para que hagan cumplir la ley.

Os garantizo que estas “medias tintas” y esta debilidad en la ejecución de la labor policial, ocurre solo en España. En otros países la intervención hubiera sido mucho más brusca porque es inconcebible que a un agente de la autoridad se le insulte o se le descamise. En este video el detenido muerde al agente y es disparado con una pistola eléctrica sin contemplaciones.

A los que rompen mobiliario urbano, los que llevan armas en el bolsillo o los que salen a la calle con algún otro propósito que no sea dar un paseo y convivir en paz, la policía tiene la obligación de detenerlos, cachearlos, identificarlos y si es preciso, poderlos a disposición judicial.

España es de los pocos países en los que muchas personas insultan descaradamente a nuestros agentes y esos mismos individuos dicen que no hay derechos y que esto no es una democracia real. De verdad que no existe ninguna democracia en el mundo en el que se pueda salir a la calle a armar bronca sin que la policía te detenga.

En una democracia real, la gente quiere que la Policía sea correcta, eficiente, efectiva, respetada y bien valorada. Nuestros policías merecen nuestro respeto y nuestro apoyo y aquellos que estén en cuerpo de policía y no sepan llevar el uniforme, que se dediquen a otra cosa porque en la era de los teléfonos móviles con cámara, sus días están contados.

Comparte. Por un Cuerpo Nacional de Policía depurado, bien formado, eficiente y responsable . Por unos agentes sensibles a la realidad de la calle e incorruptibles. En definitiva, por un oficio que debe ser respetado y admirado y no denostado y vapuleado. Fuera los malos policías y apoyo total a los que cumplen con su deber.

Marcos UFC
Articulo publicado en URBAN FIGHTERS

Principales riesgos del trabajo de policía en España

El trabajo de policía implica estar sometido a una gran presión, estas condiciones laborales pueden afectar gravemente a su salud, física y psicológicamente.

El trabajo de policía conlleva una serie de riesgos físicos y psicológicos específicos. Además de estar expuesto a los riesgos del trabajo diario como cualquier otro trabajador, debe soportar una tasa de peligrosidad especial por el desempeño de su trabajo, normalmente relacionado con armas de fuego o situaciones al límite.

Riesgos para la salud física

El trabajo de policía cuenta con una elevada tasa de accidentalidad laboral, debido principalmente a accidentes de tráfico e incidentes con armas. El hecho de pasar muchas horas en la carretera implica un mayor riesgo de accidentes tráfico. La tasa de mortalidad laboral en este tipo de accidentes en los cuerpos de policía duplica a la de cualquier otro gremio de transporte de mercancías o personas.

El hecho de ir armados y de enfrentarse a situaciones violentas y peligrosas es otro de los riesgos del trabajo de policía. Pese a las medidas de seguridad y protección de sus uniformes, la tasa de peligrosidad de los agentes de calle es de las más altas en España. Anualmente se invierten fondos públicos para investigar mejoras técnicas y tácticas para repeler ataques armados.

Los policías están expuestos también a productos químicos, tóxicos o incendios, por lo que el trabajo de policía supone en muchos casos un posible riesgo de infección o intoxicación. La policía es la primera en llegar a los accidentes o incendios, por lo que no está protegida del todo ante los posibles riesgos que puedan surgir.

Riesgos psicológicos

El trabajo de policía puede provocar diversas patologías psicológicas como el trastorno por estrés postraumático, ansiedad o depresión. Pese a que los candidatos a policía deben superar unas duras oposiones y prepararse para lo que el trabajo de agente de seguridad del Estado supone, las condiciones laborales, a menudo precarias, pueden provocar pérdida del apetito o alteraciones en el sueño. El deterioro de algunas instalaciones y la precariedad de sus sueldos son causantes de gran parte problemas psicológicos entre los agentes.

La cantidad de horas trabajadas, la distribución de los turnos y los horarios nocturnos propios del trabajo de policía causan graves trastornos psicológicos entre los agentes. Muchos tienen alteraciones del sueño y están diagnosticados por ansiedad, estrés o depresión por los cambios de los turnos que impiden que una persona organice su vida y su rutina diaria de forma normal.

Todos estos problemas psicológicos pueden derivar en problemas con el alcohol o las drogas. La tasa de suicidio en el cuerpo de policía es de los más elevados de España. Desde que se promulgó la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, en el 2002, se han suicidado 497 agentes, el doble de la tasa media de la población total. El modelo organizativo, la precariedad laboral, la jerarquía del cuerpo y la tensión a la que están expuestos diariamente generan problemas psicológicos graves, incluso mortales.

CURSO TÉCNICO PERROS DETECCIÓN POLICIA LOCAL RUBÍ

DSC01373

La semana del 5 al 9 de mayo se realizo el curso técnico de perros detectores, organizado por la Policía local de Rubí y con la colaboración de Mundotacticok9.

En este curso se tuvo la gran suerte de poder tener como ponentes al comisario Mario Rolando Rosillo, colaborador del FBI y experto en Odolorogia Forense, así como instructor de diversos cuerpos policiales en la especialización de perros detectores, DEA, Policía de Colombia, México, Brasil entre otras.
DSC01360

Y el Sr. Nelson Espinoza instructor de la Escuela de Salvamento y Rescate, inscrita al Ministerio del Interior.

DSC01426
En este curso participaron diversas unidades caninas policiales , Policías locales de Alicante, Santa Pola, Onil, Paterna, Sant Boi, Rubí así como Policía Foral de Navarra, ertzainza, y también se conto con la presencia de guías caninos de seguridad privada, protección civil de Villareal , Bombers de Barcelona y miembros del Ejercito batallón de alta montaña, así como diferentes profesionales del mundo del adiestramiento y educación canina .

fgwerew
Perro detector de Bengalas, utilizado en los campos de futbol

DSC01324
El curso se dividió en perros detectores de sustancias olorosas, y perros de rescate. Se pudo adquirir los conocimientos del comisario Mario y su método de colonización (sistema de entrenamiento para la detección) así como acercarnos al mundo de la Odorologia Forense, ciencia que en España no se aplica ya que no esta si quiera legislada. Con este sistema el comisario Mario ha podido resolver más de 188 casos de homicidios y asesinatos.

DSC01350

Por otro lado también pudimos adquirir conocimientos por parte de Nelson Espinoza miembro de la escuela de salvamento y rescate en lo relacionado a búsqueda de cadáveres con diferentes muestras de descomposición (carne de Cerdo, la legislación Española no permite practicar con restos humanos).

El nivel de conocimientos de los asistentes era muy alto, ya que se contaba con la presencia de miembros que eran responsables de unidades caninas, o colaboradores en proyectos como la localización de fosas de la guerra civil.

logo-Mundotacticok9-300x192[1]

SE ABRE LA PUERTA PARA QUE LAS POLICIAS AUTONOMICAS Y MUNICIPALES PASEN A LA POLICIA NACIONAL

Ya está negro sobre blanco. La Policía lo contempla en su anteproyecto de ley orgánica de régimen de personal de la Policía Nacional, un texto en el que se fijan las normas de comportamiento de los integrantes de esta institución.

En su folio 65, en la disposición adicional cuarta, acota la gatera que el Gobierno quiere dejar abierta para que los policías autonómicos y municipales que quieran pasar a formar parte del Cuerpo Nacional de Policía tengan una herramienta legal para hacerlo.

La Policía ha elaborado este texto, en el que indica: «Los funcionarios de carrera de los cuerpos de Policía de las comunidades autónomas y de las corporaciones locales podrán ingresar en la Policía Nacional, en la escala y categoría equivalente a la que ostente en su cuerpo de procedencia, en los términos y conforme a las condiciones que reglamentariamente se determinen, siempre que cumplan los requisitos exigidos en el artículo 26 [los requisitos mismos para poder formar parte del Cuerpo Nacional de Policía] y posean la titulación exigida para el acceso a cada escala». El texto, que fue repartido recientemente por la Policía entre sus sindicatos para recabar su opinión, es un anteproyecto pendiente de aprobar.

Ahora, el anteproyecto está ya en manos de los que se pronunciarán y pondrán sus aportaciones sobre la mesa. Aún le queda mucho camino por recorrer, pero de momento, la disposición adicional cuarta está incluida en el texto propuesto. La vía se va abriendo y la gatera que nacía cegada está cogiendo luz. Y los sindicatos policiales no serán precisamente los que pedirán a Interior la retirada de esta disposición.

Fuente: Parte del escrito elmundo.es y cambio del titular y eliminación de contenido realizado por policialocal.wordpress

Insultar a un policía podrá sancionarse con 30.000 euros

19 noviembre 2013 Deja un comentario

Insultar, vejar, amenazar o coaccionar a los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado durante una manifestación será considerado como una infracción administrativa “grave” sancionada con entre 1.001 euros y 30.000 euros de multa.

Esta es una de las principales novedades del Anteproyecto de Ley Orgánica de Seguridad Ciudadana que Interior prevé llevar el viernes al Consejo de Ministros y que tiene en la protección de los policías frente a los ataques uno de sus pilares fundamentales, según el Departamento que dirige Jorge Fernández Díaz.

En el redactado también se contempla como infracción “muy grave”, sancionada con entre 30.001 y 600.000 euros, el uso y la distribución de imágenes de los policías, así como datos personales de los agentes con fines que puedan suponer un atentado contra su intimidad, su familia o que puedan poner en riesgo una operación.

Con esto se pretende evitar hechos acontecidos tras algunas concentraciones en las que asistentes fotografiaban a antidisturbios y luego difundían las imágenes en redes sociales quedando los agentes señalados y siendo objeto de insultos y vejaciones. En algunos casos, incluso se ofrecieron datos personales de los policías.

En total hay 21 infracciones consideradas “muy graves” y la mayoría de ellas destinadas a preservar el orden público. En este punto la ley recoge lo ya adelantado por el ministro en el Congreso de los Diputados: las concentraciones frente a las instituciones del Estado como la Cámara Baja cuando éstas no hayan sido debidamente comunicadas y con independencia de que las Cortes se encuentren en ese momento reunidas. Esto también estará sancionado con hasta 600.000 euros y en ello se incluye, además de a los participantes, a quienes las convoquen, dirijan o presidan.

La perturbación del orden público en espectáculos, acontecimientos deportivos u oficios religiosos y demás actos públicos también se considerará “muy grave”, así como las manifestaciones sin autorización en torno a las consideradas infraestructuras críticas como, por ejemplo, una central nuclear -objetivo muchas veces de movimientos ecologistas- o un aeropuerto. Con este apartado se recoge entorpecer el funcionamiento de las mismas o incluso sobrevolarlas. Entre 30.001 y 600.000 euros se sancionará también como muy grave entorpecer con dispositivos luminosos como los clásicos punteros laser vehículos u otros medios de transporte como aviones.

En el apartado del orden público, pero ya dentro de la infracciones graves, se contempla la participación en disturbios con capuchas, gorros, pañuelos o máscaras a efectos de dificultar la identificación por parte de las Fuerzas de Seguridad del Estado. Esto no quiere decir que no se pueda asistir a concentraciones autorizadas con este tipo de elementos, pero sí valerse de ellos para ocultarse a la hora de participar en disturbios.

Prostitución cerca de menores

Este anteproyecto de Ley Orgánica de Seguridad Ciudadana aporta otras novedades como la consideración como infracción grave ofrecer o aceptar servicios de prostitución en la vía pública cerca de espacios de menores (colegios, guarderías, parques…) o en aquellos lugares que puedan afectar a la seguridad vial. El redactado del texto no entra a regular el acto de la prostitución, pero sí trata de impedir su práctica al menos en estos dos supuestos en los que serían sancionados tanto el cliente como la persona que ofrece los servicios sexuales.

El Ministerio lleva trabajando en este Anteproyecto desde el inicio de la legislatura para lo que ha mantenido reuniones con miembros de las Fuerzas de Seguridad, asociaciones de padres y plataformas vecinales, entre otras instituciones. Según fuentes de Interior, este asunto de la prostitución era el que más demandas producía por parte de los ciudadanos consultados.

En el apartado de las infracciones graves se mantienen aspectos relacionados con el consumo o la tenencia de drogas tóxicas aunque no estuvieran destinadas al tráfico, así como el abandono en la vía pública de utensilios necesarios para su consumo o fabricación, pero se introduce como grave la plantación o el cultivo de drogas siempre y cuando las cantidades no sean consideradas como delito.

Esta futura Ley supondrá la derogación de la denominada como ‘Ley Corcuera’ de 1992 y la Seguridad Ciudadana pasará de estar regulada con 39 artículos a contar con 55 y nuevas infracciones repartidas entre infracciones leves, graves y muy graves. Esta normativa se crea en paralelo a la reforma del Código Penal en la que desaparecen las faltas dividiendo las conductas punibles en delitos e infracciones Administrativas. De estas últimas se encargará esta nueva Ley de Seguridad Ciudadana.

Desperfectos causados por los hijos

Otra de las principales novedades es que los padres tendrán que hacerse cargo económicamente de los desperfectos que ocasionen sus hijos menores de edad en la vía pública y la Policía tendrá potestad para establecer “zonas de seguridad”. El hecho de que los progenitores tengan que pagar los daños ocasionados por sus hijos es una medida que ya se puso en marcha hace años en el País Vasco para combatir los episodios de ‘kale borroka’ y que ofreció buenos resultados, según admiten en el Departamento que dirige Jorge Fernández Díaz. En función del grado de daño que produzcan al mobiliario urbano, también podría considerarse una infracción grave.

En cuanto a las “zonas de seguridad” para evitar los escraches es una medida que esbozó el ministro hace meses a partir de una iniciativa en este sentido de la Ertzaintza, que fijó ese perímetro en 300 metros. Aunque el anteproyecto no especifica distancias concretas, los responsables de Interior otorgan especial importancia al hecho de que este recurso de seguridad ya esté regulado formalmente.

El consumo de alcohol en la vía pública sin estar autorizado administrativamente será considerado una infracción grave siempre que se perturbe gravemente la tranquilidad ciudadana. Este anteproyecto regula como infracciones graves otras conductas como la de establecer barricadas en la calle, maltratar animales en espectáculos no autorizados, el escalamiento a monumentos o edificios emblemáticos o la denominadas “cundas”, es decir, la acción de trasladar a los toxicómanos a los lugares donde se vende y se consume droga.

Mismas sanciones, nuevas prohibiciones

Por su parte, las infracciones leves apenas experimentan variaciones con las actuales faltas leves y seguirán siendo sancionadas con multas contempladas entre los 100 y los 1.000 euros. La cuantía de las infracciones graves y las muy graves también es la misma que en la actual ley de Seguridad Ciudadana, lo que se ha modificado o se ha incluido son conductas que no estaban recogidas y tras más de 20 años era necesario regular, según Interior.

Otro campo que regula esta Ley es la obligatoriedad de identificarse ante las Fuerzas de Seguridad, que podrán inmovilizar a una persona hasta que se compruebe su identidad y que el documento que porta no es falso. Ahora los agentes podrán hacer esa gestión en el mismo lugar de forma telefónica o telemática.

Este articulado regula que los agentes puedan requisar el documento durante unos minutos afectos de esta comprobación. Fuentes de Interior llaman la atención sobre el hecho de que en algunas manifestaciones había quien alegaba que el documento es personal e intransferible para no entregarlo a las autoridades. Por su parte, a los ciudadanos extranjeros no se les podrá desposeer de sus documentos de origen salvo mandato judicial.

Fuente: elmundo.es

Interior llevará al Consejo de Ministros un proyecto de ley de seguridad ciudadana

13 noviembre 2013 Deja un comentario

(elmundo.es).- El Ministerio del Interior ultima ya los detalles del anteproyecto de ley orgánica de Protección de la Seguridad Ciudadana que se someterá de forma inminente al Consejo de Ministros.

Con este proyecto el Gobierno dará por completada la reforma que pretendía llevar a cabo en materia de seguridad y garantía del libre ejercicio de derechos y que consta de tres patas: la ley de Seguridad Privada, la de Circulación Vial y la de Seguridad Ciudadana.

El proyecto que Fernández Díaz llevará a la mesa del Consejo en próximas fechas incluirá como infracciones administrativas muy graves, graves o leves, todas las faltas que se eliminan en la reforma del Código Penal por no ser consideradas como delito.

Así, tal y como ha avanzado el ministro, se tipificarán como infracciones administrativas sancionadas con multa actuaciones tales como la quema de contenedores, las manifestaciones no autorizadas o el acoso a instituciones. En definitiva, todo el abanico de actos que se registraron por ejemplo en las protestas que se pusieron en marcha a raíz del 25-M.

“Si no se tipificaran este tipo de actuaciones”, ha señalado el ministro del Interior en el Congreso de los Diputados, “quedarían en el limbo jurídico”. Según Fernández Díaz la futura ley no sólo garantizará el libre ejercicio de derechos y la seguridad de los ciudadanos, además “protegerá mejor” a quienes se encargan de velar por esa seguridad, es decir, Policía y Guardia Civil.

Las perspectivas del Ministerio del Interior pasan por introducir el anteproyecto de forma inminente en el Consejo de Ministros a fin de que pueda llegar a la Cámara para su tramitación antes de finales de año.

Fuente: elmundo.es

¿Quién defiende a la Policía?

(elperiodico.com).- No andaba falto de razón el ilustre Honoré de Balzac cuando afirmó que “los gobiernos pasan, las sociedades mueren, la policía es eterna”. No es mi intención discutir los motivos que llevaron al novelista francés a escribir esa cita, ni tampoco hurgar en debates sociológicos. No, pretendo, tan solo, señalar como ‘eterna’ la duda acerca de las actuaciones de algunas policías democráticas. Cuestionamiento que podría aceptar en pensamientos y ambientes de corte ácrata, o anti sistema, pero no tanto entre sectores que participan en el juego democrático parlamentario. En nuestro país el debate acerca de los cuerpos de seguridad y sus actuaciones ha devenido realmente eterno y recurrente. Nunca acabamos de pasar página, siempre renace con un brío inusitado cuando un incidente da pie a ello. Lamentablemente regurgitamos miedos y temores. Parece como si la larga noche de la dictadura aun nos atormentara con sus sombras.

Voy a andarme con cuidado. Hay tanto desalmado y cretino suelto por el mundo que uno ha de vacunarse antes de opinar y soltar unas cuantas premisas a priori como escudo. A saber: si un miembro de las fuerzas de seguridad se excede en sus funciones debe ser corregido y sancionado. Si un policía transgrede la ley o atenta a la dignidad de la persona debe ser convenientemente reprendido. Si un mosso d’esquadra se extralimita en sus funciones merece ser castigado. ¡Faltaría más! Vivimos en democracia y es obligación de todos los ciudadanos defender derechos y libertades. Ahora bien quiero contarles algo. No hace demasiados días fui testigo de insultos, agravios e incluso agresiones a un grupo de mossos. Comprobé que los agentes aguantaban estoicamente el chaparrón con una paciencia oriental. En aquellos instantes una pregunta simple, quizás sin respuesta, me vino a la mente: ¿Quién defiende a los mossos?

Reconozco que no tengo suficientes elementos de juicio para analizar el incidente que ha concluido con la muerte de un empresario en la calle de la Aurora. Considero que si algo se hizo mal debe ser castigado con severidad porque garantizar la vida y la seguridad de las personas es lo principal. Dicho esto considero que no es de recibo vilipendiar, denigrar y ofender a un cuerpo de policía democrático al servicio de los ciudadanos y a las órdenes de gobiernos legalmente constituidos. No es justo porque corremos el riesgo de reblandecer negativamente el principio de autoridad que vela por nuestra seguridad como ciudadanos. El ‘eterno’ cuestionamiento del cuerpo de Mossos d’Esquadra, a mi modesto entender, es un flaco servicio a la ciudadanía. Algunos de los que hoy interesadamente arremeten contra él, intentando sacar rendimiento político, podrían preocuparse –por ejemplo– en conseguir chalecos para evitar peligros indeseables. Esos mismos también podrían hacer un esfuerzo para comprender el nivel tensión y estrés al que se ven expuestos muchos agentes en sus intervenciones, etcétera.

¿Justicia? Sí, claro que sí, con transparencia y castigo ante la transgresión; pero soporte, comprensión y consideración para unos servidores públicos que por disciplina y decoro muchas veces callan. Y es que a veces algunos solo apuntan a las extremidades cuando es sabido que las órdenes surgen de la cabeza.

Fuente: elperiodico.com